Los “millennials mutantes” en el planeta marketing

Llegaron hace poco. Los millennials irrumpieron en este tiempo y prometen someterlo aprovechando el poder de sus “mutaciones”. Han puesto en jaque al mercadeo que, apenas, está hallando los métodos para entenderlos.

Por: Amado Hernández
@poeta70

Los demás empezaron a ver que ellos eran diferentes. Ocurrió al principio. Aquella “mutación” en sus manos era un rasgo que se percibía de un vistazo. Sí, las manos. Estaban dotadas de una extensión rectangular y plana que, para asombro de los mirones, irradiaba una aureola fluorescente sobre sus rostros en estado de abducción, según sus poses.

Resultaba inevitable no fijarse en ellos ¿Alienígenas? ¿Androides con piel de humano? Se les veía en los buses, en los taxis, en el metro, en una reunión, en una fiesta… Nuca encorvada, igual la espina dorsal, como si se delineara el caparazón de una tortuga de mar. Ojos en estado de hipnotismo y dedos tamborileando sobre el cristal ¡Qué coreografía! Tecleo de prestidigitador azuzado por el afán, poseído por el hábito de una generación que aparece para invadir y colonizar su tiempo y su espacio.

“La de los millennials es la primera generación de nativos digitales y, por lo tanto, se caracterizan por un dominio total de la tecnología. Su vida es móvil y su principal puerta de entrada a la red es la pantalla de su teléfono. Es una relación casi simbiótica, el móvil es una prolongación de su propio cuerpo. La ansiedad los invade si lo olvidan en casa –monofobia– o si se quedan sin batería”, ilustra para M2M el investigador español Antoni Gutiérrez-Rubí, quien este diciembre presenta su libro: ¿Cómo ven los millennials ecuatorianos el mundo? Exploración cuantitativa y cualitativa sobre los millennials latinoamericanos, realizado por encargo de la Fundación Telefónica de Ecuador.

Smartphone, la mutación en la mano. Es como si por evolución le naciera una falange adicional a cada dedo. Y con esta mu tación, provista por la tecnología, toda una nueva forma de comportamiento que hoy está en pleno furor. Estos “mutantes”, al parecer, se han adueñado del mundo. Y lo regirán en las décadas próximas. Tal vez, hasta que se dé otro vuelco generacional, un cisma económico o cuando haya un nuevo embate de la tecnología.

“Hay algunas discrepancias sobre cuándo empieza y termina la generación millennial, también llamada generación Y, generación del milenio, generation we, etc. Pero, más o menos,  incluye a los nacidos entre 1982 y 1998, lo que equivale al rango de 18 a 34 años. De acuerdo con la Organización Iberoamericana de la Juventud, los millennials representan el 26 % de la población mundial, de los cuales más de 80 millones están en Estados Unidos y 50 millones en Europa. En cuanto a Latinoamérica, el porcentaje todavía aumenta: el 30 % de la población de la región es millennial, según se calcu a en un informe de PayPal”, cita el escritor.

Metamorfosis

Los que hoy tienen más de cuarenta años de edad han apreciado con alucinación esta metamorfosis en la generación que los sucede: los millennials. Los cuarentones y  cincuentones, como el Gregorio Samsa de Kafka, se alelan no contemplándose a sí mismos, sino contemplando a la nueva “especie”. Una imagen bastaría: “Al despertar… hallábase echado sobre el duro caparazón de su espalda, y, al alzar un poco la cabeza, vio la figura convexa de su vientre oscuro, surcado por curvadas callosidades…”.*

La metamorfosis, el simbolismo kafkiano que retrata la mu tación psicológica y cognitiva del hombre sometido por su propia naturaleza, y la de la especie a la que pertenece, quizás sirva como símil para dar cuenta, desde un ángulo opuesto, de los cambios que ha propiciado el nuevo milenio bajo el influjo de los avances tecnológicos en las comunicaciones, desencadenando de paso nuevas conductas y percepciones del ser humano frente al mundo y la vida. Su fusión siamés con el dispositivo móvil, en especial, hace de los millennials una generación de vínculos, de tráfico, gestión y dominio de la información como soporte de sus decisiones. También de liderazgo, emprendimiento y protagonismo.

“Son extremadamente sociales. Según el último reporte de Global Web Index, el 91 % había visitado una red social en el último mes; y, un par de años antes –2014 –, la última encuesta global de Telefónica mostraba que el 88 % de los millennials latinoamericanos tenia, por ese entonces, al menos un perfil activo. Las redes sociales no son, para ellos, solo un medio de comunicación, sino una parte constitutiva de su vida social”, explica Gutiérrez-Rubí.

Es otra visión del mundo. Al paradigma del metamorfoseado Gregorio Samsa: abrumado, exhausto, atrincherado en su habitación, envuelto en su caparazón de “insecto”, símbolo de una desesperanza degenerativa, intensificada por las imprecaciones de su entorno, sustentado en un deber ser viciado, podría anteponerse el perfil psicológico del millennial.

“Los millennials son optimistas, especialmente los latinoamericanos. Creen en un mejor porvenir y piensan conseguirlo por sus propios medios, aunque su futuro es bastante más incierto de lo que era para sus antecesores. Muestran una alta dosis de ambición personal que los lleva a asumir altos riesgos, a veces sin capacidad de medir sus consecuencias”, describe Gutiérrez-Rubí,  experto además en nuevas tendencias en los ámbitos político, social y empresarial. Y completa: “Son soñadores. Son muy exigentes. Con las empresas, con sus compañeros de trabajo, con la política formal, consigo mismos, con todo. Estos altos niveles de exigencia, sumados a diferentes episodios de decepción, los ha vuelto desconfiados”.

Mutaciones ejemplares

Quien tiene el teléfono tiene el poder. El móvil como prolongación del cuerpo. Y como extensión de la mente. ¡Qué paradoja! Ahora, el millennial se ha adueñado de lo que antes era pertenencia exclusiva de las marcas: la información. En cierta forma, estas han dejado de ser las dueñas del target, para convertirse en propiedades de este.

“Con los millennials, como consumidores, pasa algo parecido. Tienen mucho conocimiento de que lo más importante para las marcas son ellos y, con el crecimiento de las redes sociales tienen en cuenta que su voz ahora tiene mucho recorrido. Por eso son más exigentes con las marcas: porque tienen todas las herramientas para serlo, tienen la sartén cogida por el mango. Las marcas deben ahora cambiar su comunicación y sus mensajes, interactuar con los usuarios y, sobre todo, serles útiles. Una marca que ofrece contenido útil a sus usuarios es una marca que los va a ganar a largo plazo”, explica a M2M el social media manager Carlo Farucci, de la agencia española InboundCycle (www.inboundcycle.com).

Interacción. Las marcas están obligadas a salir de su habitáculo para asistir al encuentro que les proponen estos mutantes, los millennials. Las que se asuman como marcas de “clausura”, al estilo monje, podrían firmar su fin. “Las marcas intentan ir a buscarlos donde los millennials pasan la  mayor parte de su tiempo: internet y redes sociales. En el último tiempo, con el crecimiento de Snapchat, hemos visto cómo muchas marcas se preocuparon por entender la red y experimentar con esta. Por ejemplo, la compañía norteamericana de comida rápida, Chipotle, acaba de lanzarun espectáculo semanal que se emite únicamente por Snapchat”, ejemplifica Antoni Gutiérrez, también articulista y autor de diversos libros.

La estrategia debe replantear sus prioridades. La gestión de la información es clave, según aconseja Gutiérrez-Rubí: “Antes de intentar atrapar o conquistar, las marcas necesitan comprender mejor a este nuevo consumidor, que es mucho más complejo y exigente. Quieren entenderlo y así poder anticipar sus comportamientos de consumo. La gestión inteligente de la información, tanto la estructurada–aquella proveniente de transacciones y de datos con un formato concreto–, como la no estructurada –redes sociales, navegación– o la basada en la localización, ofrece un gran potencial para mejorar muchos procesos de toma de decisiones estratégicas y avanzar en innovación, productividad y competitividad”.

Kafka, un simbolismo que podría salvar el mercadeo. El millennial como el protagonista de La metamorfosis, urge de llamados. “Llegó el padre a su vez y, golpeando ligeramente su puerta, llamó: ‘Gregorio, ¡Gregorio! ¿Qué pasa?’ Esperó un momento y volvió a insistir, alzando algo la voz: ‘Gregorio, ¡Gregorio!’ Mientras tanto, detrás de la otra hoja, la hermana lamentábase dulcemente:‘Gregorio, ¿no estás bien? ¿Necesitas algo?’”* ¡Vaya paralelo! ¿Cómo dar el toc toc en la puerta sin que el mu tante intuya que será engañado o utilizado?

“A través del marketing digital, sobre todo el marketing de contenidos y el marketing en  redes sociales se puede crear un gran vínculo entre el usuario y la marca. Ya hemos visto en muchas ocasiones cómo los usuarios dan ideas para crear un nuevo producto –por ejemplo, Dunkin’ Donuts creo que fue el que les dejaba crear una nueva dona y elegir el ganador a través de votación– o sus experiencias o puntos de vista para crear un documento o contenido sobre un tema concreto”, ilustra Farucci.

“Los millennials están formados y por lo tanto pueden aportar mucho a nuestras marcas. Normalmente lo harán de una forma totalmente voluntaria, pero siempre se les puede animar ofreciéndoles algo a cambio”, sintetiza el experto de InboundCycle, Diamond Partners de HubSpot.

Toc toc sin poesía

Abducción, hipnotismo. La pantalla debe irradiar el mensaje de la seducción. Sus luces ahora tienen que difuminar, más que el espectáculo de la fluorescencia, contenidos que marquen las neuronas. El millennial exige, más que metáforas, tonos directos y convincentes, según lo afirmado por Madelyn Martínez Moya, directora de Mercadeo Corporativo y Soluciones Financieras en Centro Cuesta Nacional, durante el XIV Congreso The Future of the Advertising (FOA), realizado en República Dominicana en octubre reciente, a propósito del panel Marcas a la caza de los millennials al estilo Pokemón Go.

“No se dejan llevar fácilmente porque tú le pongas una publicidad con mucha poesía”, afirma Martinez Moya sobre los millennials.

“Quieren la verdad y así mismo tienen que ser las marcas”, sugiere. “Se trata de una generación auténtica, práctica, no entiende mucho de teoría. Le gusta la verdad”, sentencia. Apunta que si bien una significativa parte de ellos no es acaudalada, sí tiene poder adquisitivo. Compran, pero no son fáciles de persuadir.

Abducción no alienígena. Ese doblar de nuca en dirección de la pantalla, gesto inequívoco de seducción, tiene causas propias que van más allá de una superficie plana sembrada de íconos en iridiscencia. “Una estrategia de aproximación interesante es el content marketing. En un escenario de infoxicación, con un promedio de 3.000 impactos publicitarios por día, las marcas ya no están en disposición de hacer un monólogo homogéneo y conseguir audiencia. Más bien deben conversar con sus consumidores y ofrecerles contenido útil y de calidad, personalizado y segmentado, disponible en multidispositivos y que pueda ser fácilmente compartido, a través de una gran variedad de canales”, advierte Gutiérrez-Rubí.

En esta misma línea se manifiesta Farucci: “Sí que creemos que el marketing de contenidos es una de las mejores fórmulas para seducir a los  millennials. Sobre todo si lo cruzamos con el marketing en redes sociales. Generar contenido interesante y de calidad para ellos va a hacer que te valoren y se hagan seguidores de tu marca por mucho tiempo. Además, a través de estas herramientas también puedes implicarlos en la creación de nuevos productos, de contenidos o de cualquier cosa que se te ocurra”.

Además de mensajes expresados con claridad y creatividad, hay otra manera de impactar: “El marketing de influencers. Esto es la utilización o complicidad de líderes de opinión en las estrategias de comunicación de las compañías”, señala el escritor español.

*KAFKA, Franz. La metamorfosis. Alianza Editorial, Madrid. 1975

 

Para el 2020, los millennials representarán el 50% de la fuerza de trabajo

La disrupción digital está redefiniendo los modelos de negocios, la manera cómo evolucionan los mercados y la relación con los clientes, así lo informó el presidente de Level 3 Colombia S.A., Luis Carlos Guerrero, quien a su vez dio a conocer que el 40% de las personas que usan las redes sociales compran en línea e indagan sobre la calidad del producto que van a adquirir y ha hecho una compra usando un smartphone.

Para Guerrero, el aumento de personas que adquieren productos de manera digital debe ser un llamado a los empresarios e industriales tradicionales a adaptarse a las nuevas tecnologías sin dejar a un lado la estrategia con el único objetivo de capturar y llegarle a los clientes de manera competitiva e innovara. “El mundo de antes implicaba gastar mucho dinero para tecnología. En el 2000 para una organización lo que significaba casi un millón de dólares, hoy la empresa invierte unos miles de dólares. La tecnología trasformó el mundo y eso hay que aprovecharlo”.

Dentro de los retos más importantes que debe tener una organización en la nueva era digital son: el manejo de la seguridad, ya que es muy fácil hoy en día hacerle daño a una compañía y hacerlo viral; siempre hay que asegurarse que las redes estén operando las 24 horas del día y los 7 días de la semana; y por último, alinear la estrategia con el negocio.

Para el 2020, los millennials, van a representar el 50% de la fuerza de trabajo global y se espera que para el 2025 representen el 75%; y según Guerrero, el 25% de los actuales empleos desaparecerán en los próximos 10 años. Es por esta razón, que es tan importante la automatización en las organizaciones con el objetivo de estar a la vanguardia del mundo globalizado, donde las empresas están obligadas a sobrevivir.

Según datos estadísticos de la Cámara de Comercio de Bogotá, el 93% de las organizaciones en Colombia son pequeñas y medianas, de las cuales únicamente el 10% sobrepasa los 5 años de vida productiva y uno de los factores que interviene en el cierre de las compañías es la falta de innovación y sistematización en sus procesos.

La era digital, es una nueva forma de ver el mundo y con los avances tecnológicos se busca reducir los costos de operación, mejorar la prosperidad organizacional e impulsar la innovación sobre todo en movilidad y comunicaciones. “Las comunicaciones se convierten en lo más importante del mundo web. Vemos empresas pequeñas medianas y grandes donde el CEO unifica lo que piensa con el responsable de la informática y este se alinea con la estrategia organizacional”.

Luis Carlos Guerrero, presidente de Level 3 Colombia

Según el estudio 360° realizado por la Cámara de Comercio, la tendencia es que la información de las empresas cada vez se hace más pública, cifras, datos, ya que esto permite que las organizaciones puedan tener una comunicación global y expandir sus productos o servicios. Esto mismo fue declarado por Luis Carlos Guerrero en el foro 3C de Transformación Digital, y concluye que cada vez se buscan que los mercados sean trasparentes por medio de las redes sociales y todo lo digital y esto hace parte fundamental de los negocios. “Se hace comunicación en tiempo real, la comunicación se vino con todo y el software para los procesos interviene en todo”.

La organización Level 3 Colombia S.A., subsidiaria de Level 3 Communications, es una multinacional estadounidense líder en Network Management, recibió por cuarta vez consecutiva la certificación de calidad internacional ISO 9001:2008 por sus servicios de administración y gerenciamiento. Actualmente esta compañía tiene como objetivo proporcionar eficacia a la empresa en red y seguridad en protección de datos.

 

Millennials viajan para hacer compras

Además de estar hiperconectados y motivados digitalmente, los Millennials se enfocan en las experiencias personales. Y para muchos, esas experiencias ocurren lejos de casa. En particular, los Millennials están muy interesados en viajar. De hecho, viajan más que cualquier otra generación, incluidos los baby boomers.

En el estudio global de viajeros Millennial , más del 50% afirmó que toman dos viajes de “larga distancia” (con vuelos de 6 horas o más) cada año y un tercio dijo que toma cuatro viajes de larga distancia por año. Con tanta frecuencia de viaje, los Millennials ahora representan tanto como el 50% de los compradores totales del mercado de viajes al por menor.

Como una generación que quiere tener el control de las experiencias que vive, los Millennials están fuertemente impulsados por búsqueda – búsqueda de la experiencia correcta que se ajuste a su estado de ánimo, a sus intereses y personalidad. Cuando se trata de viajar, los Millennials se encargan de toda la planeación ellos mismos y planean un programa que muestra el costo total del viaje. Con toda esta atención en el planeamiento y en las experiencias, los Millennials generalmente buscan vuelos a bajo costo y opciones de alojamiento peer-to-peer, es decir a través de intercambio o alquiler, en vez de reservar en un hotel. Teniendo un presupuesto estimado para su viaje y alojamiento, los viajeros Millennial normalmente dejan libre dólares que pueden usar en indulgencias a lo largo de sus viajes, incluyendo compras por impulso y antojos personales.

Esta disposición a la indulgencia presenta una oportunidad para las tiendas de viaje que venden artículos de lujo. De hecho, el estudio reciente de Nielsen sobre Viajeros Millennial Globales encontró que más del 63% compró un producto Premium o de lujo en las categorías de relojes, joyería, ropa, bolsos, accesorios o licor durante el año pasado. Adicionalmente, otro 4% dijo que planeaba hacer una compra Premium o de lujo pronto. Y cuando se les preguntó sobre la razón por la que visitan las zonas de compras después de pasar a través de los puntos de seguridad de los aeropuertos, comprarse un antojo es citado casi un tercio de las veces.

Pero los Millennials no sólo están comprando mientras se dirigen a sus casas después de un viaje. En muchas ocasiones, están igualmente ansiosos por comprar en su camino fuera de la ciudad además de comprar cuando se dirigen a casa.

Los Millennials no son la simple representación de otra generación. Sus preferencias únicas los hacen diferentes a generaciones anteriores. Al mismo tiempo, esta unicidad significa que la industria de viajes tendrá que ajustarse para satisfacer sus necesidades y deseos específicos, especialmente cuando se trata de venta por menor.

Fuentes: Estudio global de viajeros Millennial de Nielsen.

Estudio apunta la predisposición de Millenials a contratar agentes de viajes

Conocidos por la cercanía a la tecnología y la necesidad de obtener informaciones de forma casi inmediata, los millenials* sorprenden por su forma de organizar sus viajes. A diferencia de lo que muchos imaginan, una cantidad significativa de los jóvenes de esta generación está dejando de planear las rutas por cuenta propia y optan cada vez más por servicios de agentes de viajes.

Datos de la Sociedad Americana de Agentes de Viajes (American Society of Travel Agents) indican que 30% de los millenials en los EE.UU usaron el servicio de agentes de viajes por lo menos una vez en los últimos 12 meses, y 45% recomendarían este servicio a un amigo. De acuerdo con el estudio, 69% de los entrevistados afirman que el agente de viajes les ayudó a economizar tiempo.

Este mismo tipo de comportamiento ha sido observado también en Brasil. A pesar de que la investigación fue hecha sólo en los Estados Unidos, Paulo Rezende, Country Manager de Amadeus en Brasil – empresa que provee avanzadas soluciones en tecnología para la industria global de viajes -, dice que ya es posible observar esta tendencia entre los jóvenes brasileros. “A esta generación le gusta la practicidad, la agilidad y la rapidez, y por esto muchos millenials brasileros optan por contratar agentes de viajes para ganar más tiempo y evitar errores innecesarios que obstaculizan sus vacaciones y paseos recreativos”, analiza el ejecutivo.

Según Rezende, como ésta es una generación conocida por desear todo de forma rápida e inmediata, muchos prefieren no ser sorprendidos a lo largo de la ruta y lidiar con problemas que les podrían hacer perder tiempo, por esta razón acaban prefiriendo la ayuda de un agente de viajes. “Las agencias aliadas han estado recibiendo una creciente demanda de clientes con este perfil, que piden ayuda principalmente en rutas menos habituales y personalizadas”, explica el Country Manager de Amadeus en Brasil.

Este es el caso de Marina Mazine, que buscó a la agente de viajes Catherine von Buettner para que la ayudara a buscar un hotel ajustado a su estilo. “Yo ya seguía a Catherine en su página de Facebook y por eso sabía que ella tiene muy buen gusto y cariño por sus clientes. Cuando entré en contacto, ella me ayudó no sólo a escoger el hotel, sino que también me dio todo el soporte en el momento de las reservas y dejó todo listo para que yo pudiera aprovechar el fin de semana con la mayor comodidad”. Según Marina, esta fue la primera vez que viajó utilizando el servicio de un agente de viajes, y el resultado fue tan positivo que pretende utilizar el servicio en sus próximos planes. “La elección del hotel fue muy buena y la tranquilidad de saber que yo podía contar con un profesional que estaba cuidando de todo fue esencial para que mi viaje fuera perfecto”.

Catherine von Buettner, que trabaja como agente de viajes especializada en planes personalizados y viajes de autoconocimiento, afirma que el número de clientes de la generación millenials viene creciendo y mostrando cada vez más interés en profesionales que puedan organizar de manera efectiva sus itinerarios. Según Catherine, “los tiempos están cambiando. En los últimos años tuve diversos casos de personas pidiéndome ayuda con viajes comprados por internet. Estas personas tenían dudas sobre lo que realmente estaba incluido en los paquetes, si había tasas adicionales para pagar en el lugar y si sería posible tener reembolso en caso de cancelamiento. Muchos de estos viajeros acababan arrepintiéndose de la compra porque la oferta no era exactamente lo que imaginaban, y yo aprovechaba este momento para crear un vínculo de confianza y mostrar que mi experiencia profesional sería un diferencial para que su viaje fuera un éxito”.

Marina además afirma que la confianza en el trabajo de Catherine hizo que ella la recomendara como agente a todos sus amigos y familiares. La profesional resalta que, para los Millenials, es fundamental tener una atención ágil, que ocurra con la misma velocidad en que ellos viven sus propias vidas: “La rapidez en la atención es un punto crucial. Es necesario estar comunicado a cualquier hora por el celular, por mensajes y en las redes sociales, esto hace que los millenials vuelvan a utilizar el servicio de las agencias de viajes”.

* Se denominan Millenials, a la generación entre 18 y 35 años, que nació en el mundo offline y acompañó la llegada y evolución de la internet.

Los Millennials van menos veces a comprar, gastan más en cada visita y lo hacen en menor tiempo

Kantar Worldpanel, empresa global experta en el desarrollo de investigaciones sobre las compras reales de los hogares, presentó su Consumer Insight realizado entre enero y septiembre de 2016, el cual revela que los hogares Millennials – personas nacidas entre los años 1981 y 2000- tienen hábitos de consumo diferentes debido a factores como el tiempo y la conectividad.

Andres Simon, Country Manager de Kantar Worldpanel, señaló la importancia de “estar más cerca de estas nuevas generaciones”, al tiempo que explicó que los Millennials se caracterizan porque “van menos veces a comprar pero gastan en promedio mil pesos más en cada visita al canal”. Según Simon, “mientras que la generación de los Baby Boomers – nacidos entre los años 1946 y 1964 – visitan los canales 20 veces más al año que los Millennials quienes tienen preferencia por gastar más en canales de cercanía como minimercados y canales independientes”.

La escasez de tiempo hace que la nueva generación busque optimizarlo al máximo, por lo que hace compras más grandes pero con menos frecuencia. Otra diferencia entre los Millennials y los Baby Boomers es que mientras que los primeros gastan más en productos de belleza, los segundos lo hacen en artículos de cuidado de la salud, apuntándole además al concepto de bienestar.

Andres Simon también apunta que la forma de llegarle a los nacidos en las últimas décadas del milenio radica en fortalecer el posicionamiento y valor de las marcas.

La conectividad y las redes sociales son otras de las características de los Millennials. Ellos pasan buena parte de su tiempo consultando sus laptops y celulares, a diferencia de los Baby Boomers entre los que aún existe un 15% que no se ha conectado a Internet y un 50% que no accede todavía a redes sociales.

Los hogares y las regiones

Uno de los datos más destacables del Consumer Insight es que los hogares colombianos tuvieron un incremento del gasto del 8%. “La gente va menos veces a comprar pero cuando va gasta más. Lo cierto es que no lo hace llevando más unidades sino las mismas que antes o en algunos casos hasta menos como los estratos bajos 1 y 2”, explica Andres Simon, Country Manager de Kantar Worldpanel.

Esto ha hecho que el hogar priorice el gasto, pero también que tenga falta de confianza, enmarcada además por temas como la inflación y el cambio del dólar -ambos factores relevantes a la hora de las compras-; y el fenómeno del niño que afectó a productos de alimentación.

“Si la billetera no le rinde tanto como antes en el punto de venta, usted prioriza los productos pero además siente desconfianza”, indicó Simon.

En las regiones, las diferencias también son marcadas. En el Atlántico, debido al incremento de los precios están consumiendo cada vez menos unidades pero gastando lo mismo.

“Lo que revela el estudio es que hay dos Colombias. En Bogotá, Medellín, Centro y Oriente se gasta más porque los precios son más altos que en Atlántico y Pacífico, donde el gasto es menos”, apuntó Simon.

Los gastos más altos fueron los de la región Oriente con $2.616.784 y el de Bogotá con $2.502.606; versus los de la región Pacífico de $2.048.110 y la del Atlántico de $2.018.423. El gasto en cada visita al canal de estas dos últimas regiones fue de $12.904 y $13.980, respectivamente, mientras que el de Bogotá fue de $15.049.

Los hogares se ven enfrentados a una realidad económica más difícil que la del año pasado, lo que ha favorecido a canales de descuento como D1, Ara y Justo & Bueno quienes llegaron al  mes de septiembre al 67% de los hogares en el país, siendo una opción de compra en varias categorías generando que el hogar incluya en su repertorio de canales un nuevo viaje a estos canales de descuento.

“Lo que está sucediendo es que los canales de descuento no solo están captando nuevos clientes sino que los fideliza”, apunta Andrés Simon. En los últimos 2 años el 80% de hogares en Colombia ha comprado en alguno de los almacenes de descuento y un 83% de esos hogares que ya visitó el canal repite su compra y se fideliza.

Esta realidad amenaza sin duda a las grandes cadenas que buscan captar a los consumidores a través de promociones, un mejor surtido y sumado a servicios como el domicilio, que no prestan las tiendas de descuento, son las herramientas de los canales tradicionales para afrontar la expansión de los almacenes de descuento”, puntualizó Andres Simon, Country Manager de Kantar Worldpanel.