El CESA se suma a la red de Changemaker Campus de Ashoka como la primera institución en Colombia y Suramérica

El CESA -Colegio de Estudios Superiores de Administración- ha sido designado por Ashoka U como un “Changemaker Campus”; es decir, un campus líder en innovación social y transformación de la educación superior.

Desde 2008, aproximadamente 40 universidades de todo el mundo han recibido esta designación. El CESA lidera la intersección entre los negocios y la innovación social en Colombia y Latinoamérica. Desde su oferta en formación en innovación social hasta su trabajo colaborativo con otras organizaciones, incluyendo la red de Ashoka en Colombia y la región Andina, el CESA acelera la transformación dentro y fuera del campus.

La institución se unirá a la Red Virtual de “Changemaker Campus”, una red dinámica y global de estudiantes, personal administrativo, docentes y la comunidad, que comparten la inspiración, las conexiones y un deseo de ampliar el alcance y el impacto de la innovación social y la creación de cambios en todo el mundo. Este reconocimiento es el resultado de un extenso proceso de selección.

Ashoka U es una iniciativa de Ashoka, la mayor red mundial de emprendedores y transformadores sociales (3.300), que implementan soluciones de cambios sistémicos a problemas humanos y ambientales en más de 90 países. El programa reconoce a los colegios y universidades que han incorporado la innovación social y el cambio en su cultura, currículos y operaciones, y que se han comprometido a asociarse a la red para hacer de la innovación social y el cambio en la educación la nueva norma de la educación superior.

Como lo menciona el rector del CESA, Henry Bradford Sicard, en la institución “estamos comprometidos con la formación de líderes empresariales que generen valor y promuevan cambios que aporten en la construcción de una sociedad justa y equitativa. Formamos a los futuros directivos empresariales de Colombia y entendemos la importancia de generar en ellos una conciencia acerca de las problemáticas sociales y fortalecer sus competencias que motiven a la toma de acciones en pro de solucionar dichas problemáticas”, explica Henry Bradford, quien agrega que está convencido que los cambios se dan desde cualquier rol que se desempeñe, desde la política, la gestión social o el empresariado.

Según los funcionarios de Ashoka U, los estudiantes necesitan habilidades interdisciplinarias y empresariales, y soluciones orientadas a tener éxito en un mundo complejo que cambia constantemente y a un ritmo acelerado.

“Los estudiantes están buscando sentido y una carrera viable donde puedan prosperar y contribuir”, señala la cofundadora y directora ejecutiva de Ashoka U, Marina Kim. “Las habilidades de la innovación social se centran en el desarrollo de la empatía, la creatividad, la colaboración y la resolución de problemas, y en preparar a los estudiantes para agregar valor al mundo, independientemente de si innovan dentro de organizaciones ya existentes o comienzan su propia empresa”, agrega.

Las universidades y colegios líderes de Ashoka U se comprometen a promover la innovación social y la transformación a través de su institucionalidad e incluso más allá. Desde el proceso de admisiones y el plan de estudios, hasta los servicios de carrera y el compromiso de los ex alumnos, estas instituciones representan el tope de la educación en innovación social. La Red Virtual de Changemaker Campus reúne instituciones como Brown, UC San Diego, Arizona State University, Tulane, la Universidad de Northampton, la Universidad Ryerson, y el Tecnológico de Monterrey – Campus Guadalajara.

La paz y los otros 5 temas de la gran cumbre mundial de jóvenes en Bogotá

Con un conversatorio sobre su trascendencia e impacto, se lanzó este jueves en el CESA –Colegio de Estudios Superiores de Administración- la gran cumbre mundial de jóvenes, One Young World 2017, que se llevará a cabo en Bogotá en octubre próximo.

One Young World (OYW) congrega a cerca de 1.300 jóvenes de 196 países, que durante cuatro días tratarán las problemáticas y temas sensibles del planeta con grandes líderes mundiales, en busca de soluciones y poderosas transformaciones sociales. Entre las personalidades están Kofi Annan, Muhammad Yunus, Emma Watson, Justin Trudeau, entre otras.

Del 4 al 6 de octubre se abordarán cinco temáticas en intensas reuniones: liderazgo y democracia, pobreza, medio ambiente, educación y derechos humanos. El 7 de octubre, última sesión de la cumbre, se desarrollará el ‘Peace Day’, día enfocado exclusivamente en temas de paz, y en el que jóvenes colombianos tendrán el mejor de los escenarios para discutir sobre la era posacuerdo que está en desarrollo en Colombia para la consolidación de paz.

Sin embargo, las experiencias de jóvenes de otros países serán un factor clave para “empezar a generar sinergias para que los jóvenes de nuestro país puedan desarrollar e implementar esas mejores prácticas que sirvan a la realidad colombiana y seguramente las de otras latitudes”, destacó David Gereda, delegado de OYG para América Latina, y uno de los participantes del conversatorio.

Al respecto, Henry Bradford Sicard, rector del CESA y panelista en el conversatorio, subrayó que dicha cumbre es una oportunidad inmejorable para potenciar las ideas y proyectos de los jóvenes colombianos, y agregó que los hechos hacen que sean ellos los principales responsables de transformar la realidad del país, sobre todo en este momento histórico. El CESA contará con seis cupos de jóvenes para la cumbre, en la que participan personas entre los 18 y 30 años de edad.

Agregó además que “la forma de finalizar los conflictos es brindando oportunidades y la cumbre será uno de los escenarios propicios para identificar esas oportunidades o cómo crearlas”.

Para el panelista Ricardo Garzón, directivo de sostenibilidad de Telefónica Colombia, la tecnología debe jugar hoy más que nunca un papel trascendental para esas oportunidades. “Crecimos en una sociedad de Internet y los jóvenes de hoy están en una sociedad de datos. Estas dos dimensiones hay que aprovecharlas para las transformaciones”.

El OYW de Bogotá es la octava edición de este evento que se realiza cada año. La capital del país se impuso para su realización ante ciudades como París y Belgrado, recibiendo las banderas de Ottawa (Canadá). El OYW 2019 se tiene previsto para ser en La Haya (Holanda).

Misión del CESA viajó a Alemania e Italia como parte del programa de visitas empresariales

Con el propósito de entender la manera como las empresas enfrentarán el nuevo contexto europeo, en particular por el Brexit, las tendencias y estrategias del mercado en esta geografía, un grupo de estudiantes del CESA –Colegio de Estudios Superiores de Administración- y su rector, Henry Bradford Sicard, emprendió un viaje hacia Alemania e Italia.

Múnich, Milán, Turín, entre otras ciudades, con empresas como Fiat, BMW, las instalaciones del Grupo Allianz, están dentro de la hoja de ruta de los estudiantes de la institución en desarrollo de sus visitas empresariales.

En Múnich, el grupo visitó la Cervecería Spaten– Franziskaner–Löwenbräu y la ISM International School of Management GmbH, una de las principales escuelas privadas de negocios de Alemania con campus en las más importantes ciudades alemanas: Dortmund, Frankfurt, Main, Múnich, Hamburgo, Colonia y Stuttgart. Posteriormente, el grupo se dirigió a la planta de BMW, el fabricante alemán de automóviles y motocicletas de lujo.

También tuvieron la oportunidad de explorar la dinámica de la multinacional alemana de servicios financieros Grupo Allianz con sede en Múnich. Este es uno de los grupos aseguradores más importantes del mundo.

La comitiva viajó también a la ciudad de Milán, Italia, en donde pudieron visitar las instalaciones del Fashion Institute, consorcio interuniversitario para la educación superior en la industria de la moda, fundado en 2007 por las universidades Bocconi, Católica y Politécnica de Milán. Este se creó con el espíritu de establecer un centro de formación multidisciplinar de excelencia mundial sobre el tema. En horas de la tarde, recorrió el Museo Alfa Romeo para conocer cómo ha sido su evolución histórica como empresa.

En la ciudad de Turín visitaron las oficinas de Fiat, la tradicional marca italiana de carros que comercializa sus vehículos desde el año 1899, así como un recorrido turístico por el Museo la Stampa. Y es que estas visitas también tienen como fin entender la cultura y ‘el color local’.

El mundo de la banca y sus fusiones también estuvieron en los radares. La misión visitó las oficinas del Banco BMP, fusión del Banco Popolare y la Banca Popolare de Milano, que comenzó a funcionar el pasado 1 de enero.

Cambio A Crowdsourcing, la nueva plataforma virtual para la publicidad

Mexicana pero creada con talento colombiano, ‘Cambio A’ es una ‘startup’ que basa su modelo de negocio en el crowdsourcing (crowd + outsourcing), al tercerizar procesos de innovación y marketing de empresas, poniéndolos a cargo de una comunidad especializada por medio de convocatorias abiertas en su plataforma tecnológica.

Tras bambalinas de ‘Cambio A’ están Juan Carlos Obando, fundador y CEO, y Santiago Mejía, ambos administradores de empresas del CESA, quienes en octubre de 2015 le dieron vida a esta iniciativa en conjunto con Manuel Castro y Ricardo Tinajero, socios fundadores mexicanos.

La compañía ha tenido entre sus clientes a organizaciones como Avianca, Bimbo, Microsoft, entre otras; marcas cuyos nombres ya permiten dar cuenta de los alcances de ‘Cambio A’, siendo el trabajo con Bimbo el que podría calificarse como uno con los resultados más exitosos.

Teniendo en cuenta la necesidad de la compañía mexicana de dar nuevos pasos hacia un nuevo lanzamiento, se puso en contacto con la empresa de Obando y Mejía, con el fin de tener el mejor diseño posible para un nuevo producto que planean lanzar pronto al mercado latinoamericano.

El modelo tradicional según Santiago Mejía, “podría tomarse más de un mes para sacar el resultado de un proyecto”. Sin embargo, añade que además de la agilidad, “lo realmente relevante de nuestro modelo es la gran diversidad creativa reflejada en el número y calidad de propuestas que reciben nuestros clientes”.

En efecto, para el caso de aquella necesidad de Bimbo, llegaron más de 50 propuestas enviadas por los creativos de todo el mundo. Frente al abanico de posibilidades, ‘Cambio A’ evaluó y filtró las propuestas más acordes a las necesidades del cliente. Finalmente, la empresa mexicana adquirió los derechos sobre las propuestas de dos creativos de países distintos, encontrando una combinación ideal entre nombre, slogans y logotipos.

En términos generales, las propuestas se evalúan con base en cinco parámetros: originalidad, calidad conceptual, calidad de ejecución, alineación con el brief y facilidad de ejecución. Y aunque éstas pasan por un filtro de preselección realizado por los miembros de un equipo experto -dos de los cuales son Juan Carlos y Santiago-, los clientes tienen acceso en todo momento a todas las propuestas sobre sus proyectos a través de la plataforma de ´Cambio A´.

El 38 por ciento de los creativos inscritos a ‘Cambio A’ son mexicanos y colombianos, seguidos por diseñadores, diagramadores, publicistas y expertos de las artes gráficas y la comunicación de Perú, Guatemala y Venezuela, entre otros.

La ‘startup’ de Obando y Mejía, que algunos clientes ya fidelizados no dudan en calificar como la Uber de la publicidad, está beneficiando tanto a las empresas como a los creativos.

Además de recibir un pago que puede oscilar entre los 300 y 1500 dólares, los creativos pueden trabajar desde sus casas, acceder a las tendencias o retos de connotadas marcas, consolidar y ampliar su portafolio y sobre todo, ganar reconocimiento y reputación.

Por otra parte, las empresas se benefician de una variedad creativa difícil de alcanzar, de acceso a diversidad de talentos marcados por la cultura de sus países y ciudades, de una rapidez en los resultados y de la disminución de los costos.

Además ‘Cambio A’ puede hablar de una equidad de género detrás de la creatividad. Hombres y mujeres conforman casi por igual el número de personas que conforma el equipo de inscritos: 54 por ciento de mujeres y 46 por ciento de hombres.

El lenguaje, elemento dinamizador para empresas más felices

El hecho de que nueve de cada diez personas que entran en acentuadas crisis económicas -que vienen acompañadas por la venta de sus activos adquiridos con el esfuerzo de décadas- tarden en promedio tres años en salir de ellas, es una buena razón para la banca de considerar cómo puede apostarle a un trato más humano.

Y es la flexibilización de las estructuras organizacionales a través del lenguaje como se pueden cimentar significativos cambios en el sentir de los colaboradores, tanto para enfrentar esa apuesta como para el desarrollo corporativo propio.

Así lo conceptúa Carlos Raúl Yepes, ex presidente del Grupo Bancolombia, uno de los responsables de la transformación cultural bajo el lema ‘le estamos poniendo el alma’, y que compartió sus experiencias en el CESA en desarrollo de los encuentros organizados por Comunidad F, que reúne a más de 30 empresas colombianas comprometidas con la felicidad desde su cultura organizacional.

Ahora, con ‘el retrovisor’ reflexivo en la mano y ya retirado para dedicarle tiempo a su familia y a lo que él llama “algunos sueños atrasados”, da buena cuenta de sencillos elementos que se pueden poner en práctica para constituir empresas más humanas, y más felices y productivas.

Según el ex presidente de este grupo, que en los últimos años ha ocupado el primer lugar en distintos ‘rankings’, la institucionalización de un diccionario con términos de valores y principios empresariales; la de días especiales (como el del perdón); el cambio de los nombres de varios procesos y lugares dentro de la organización, entre otros aspectos, resultaron clave para cambiar la cultura corporativa.

Cambiar los nombres de la oficina de recuperación de activos (cobro de cartera vencida) por el de ‘centro de conciliación’, el del ‘área de personal’ por la de ‘gestión de lo humano’, o bautizar las formales salas de juntas o de reuniones por nombres como ‘salón ingenio’, ‘alegría’, ‘aventura’ o apelativos alejados de esas estructuras rígidas, son sutiles puntos de partida para hacer de los equipos de trabajo colectivos de personas más satisfechas y eficientes.

En efecto, como se desprende de un estudio reciente hecho por la consultora mexicana Crecimiento Sustentable, trabajadores más felices son 33 por ciento más enérgicos y dinámicos que los que no lo son, se adaptan con mayor facilidad a cualquier cambio, y tienen un 300 por ciento menos riesgos de sufrir accidentes laborales, factores que impactan hasta en un 80 por ciento más la productividad de las empresas.

Tras cuatro años de trabajo en ese sentido, revela Yepes, se logró sintonizar al 97,8 por ciento de los colaboradores del grupo con la felicidad en su lugar de trabajo y una banca más humana.

Sin embargo, no es el único reto y no necesariamente debe ser una actitud en el sector bancario, uno de los que los ciudadanos de a pie siente como el más voraz. La idea es que sea una praxis de empresas de cualquier tamaño y renglón de la economía.

Al tenor de Carlos Raúl Yepes, identificar el propósito resulta indispensable para el empoderamiento, génesis para una “rotación de los liderazgos”.

De lo que se trata, subraya, es que las organizaciones sean perceptivas a las transformaciones. De hecho, enfatiza, dentro de los procesos empresariales las compañías deben tener una agenda latente de cambio si quieren evolucionar.

Y en todo caso, los propósitos deben guardar en su esencia no solo la transformación individual (la del trabajador) y organizacional (productividad de la empresa), sino además la de la sociedad. Para las directivas del Grupo Bancolombia resultó fundamental que cada uno de sus colaboradores asociara el término de rentabilidad con el concepto de valor compartido. “El verdadero negocio es el propósito superior (que puede ser la felicidad). El mejor negocio, en el que gana el mayor número de personas”, explica.

El reciente indicador de Transparencia Internacional, en el que Colombia ocupa el puesto 90 entre 176 países evaluados en cuanto a percepción de la corrupción, con un deshonroso puntaje de 37 sobre 100, y que se entiende aún más con hechos como los de Odebrecht, Estraval o Interbolsa, por citar apenas unos ejemplos, obliga a los líderes empresariales de hoy a promover en sus compañías el tema de la ética. Incluso, docentes coinciden en que debe ser materia obligada en la academia.

Para Carlos Yepes está claro que hoy más que nunca lo que están necesitando las compañías, más que financiera, es una solvencia moral, para cerrar el círculo de humanización empresarial.