Dos centurias de Johnnie Walker. Datos ocultos de la marca

Por: Ricardo Gaitán. Consultor de Marca

La historia de la marca comienza en 1819 con el joven que dio su nombre al whisky: John Walker. Es un comienzo difícil para un adolescente de 15 años que acaba de perder a su padre. La tienda de abarrotes que John adquiere en Kilmarnock, pequeña ciudad al oeste de Escocia, le sirve para comercializar whiskies que no eran consistentes, circunstancia que aprovecha para mezclarlos en ciertas proporciones y producir su propio whisky con un sabor único, especial y perdurable que toma gran notoriedad en la localidad como “el whisky de John Walker”.

La destilación de whisky en Escocia se remonta al siglo XV, según una a mención oficial al “espirituoso escocés” en un rollo de un tesoro, fechado el 1 de junio de 1494 y que pertenecía a John Cor, un fraile escocés de la Abadía de Lindores en Fife, a quien se le atribuye la creación del primer whisky de la historia. En ella, el rey Jacobo IV de Escocia concede ocho boles de malta para fabricar lo que denomina “aqua de la vitae”.

Lo importante de la historia es que Jhon Walker estuvo en el lugar justo, en el momento oportuno, con el producto adecuado: la llegada del tren a Kilmarnok en 1843, cuando su whisky, de gran acogida, se había convertido en el producto líder que da paso a toda una industria de emprendedores destileros en Escocia.

La tradición continúa con su hijo Alexander, quien en 1857 impulsa definitivamente el negocio familiar con el lanzamiento de la primera mezcla comercial de Johnnie Walker: “Old Highland Whisky”. La nueva mezcla es embarcada para llevarla fuera de Escocia, pero un evento fortuito durante el primer viaje cambia radicalmente la historia de la marca: la ruptura de las botellas. La situación es controlada con el diseño de un envase cuadrado. En 1860 la casa Walker embarca su producto con el “nuevo vestido” y lo lleva a todo el mundo.

Ricardo Gaitán, Consultor de Marca

Otra peculiaridad de la botella cuadrada es descubierta por uno de sus distribuidores al colocar la etiqueta con una inclinación de 24 grados, lo que permitió mejor visibilidad del logotipo. Estas casualidades se convierten en distintivos de branding muy efectivos, que marcan la diferencia definitiva con los competidores. En Sudáfrica, tras ser adquiridos los derechos de representación por una compañía local, Johnnie Walker alcanza una popularidad sorprendente.

A comienzos del siglo XX, Johnnie Walker ya era un whisky reconocido mundialmente por su calidad, sabor y la inconfundible forma de su envase. En 1906 contaba con tres variantes: Old Highland, Special Old Highland y Extra Special Old Highland, identificados comercialmente como White Label, Red Label y Black Label, respectivamente.

Por la misma época, los directivos deciden buscar otro elemento de marketing para mostrar valores diferenciales de la marca, que la proyecte al nuevo siglo, y convocan un grupo de ilustradores para materializar la idea. Los diseños expuestos no cumplen las expectativas y lejos de quedar satisfechos, continúan buscando otra opción que se presenta inesperadamente en 1908, cuando un ilustrador de carteles llamado Tom Browne, dibujó en una servilleta la figura de un caminante.

El caricaturista había sido invitado al restaurante por Lord Stevenson, ejecutivo de Johnnie Walker, quien le manifestó la intensión de trasmitir el punto de vista de la marca, a través de un nuevo elemento gráfico. Después de la reunión, Browne produjo una serie de anuncios donde presentaba el “Striding Man” en diferentes situaciones, felizmente caminando. Browne murió en 1910 a los 39 años y fue reemplazado por Sir Bernard Partridge, el principal dibujante de la revista Punch, quien trabajo el personaje durante 35 años.

El “Striding Man” u “Hombre Caminante” es el mayor emblema en la historia de Johnnie Walker que ha superado la centuria. En estos años el personaje ha tenido variaciones entre las que se cuentan estilizaciones hechas al dibujo, pero el cambio más importante es el más sutil: el giro de orientación de izquierda a derecha, realizado en 1999. El “Caminante” pasó a mirar hacia el futuro, convirtiéndose en un símbolo representativo de progreso y orgullo.

Con el lema “Keep Walking” (“Sigue Caminando”) y su emblemático “Striding Man”, la marca escocesa hace un llamado a la superación y una invitación a no rendirse. De hecho, numerosas campañas han enaltecido el espíritu progresista a través del personaje, motivando a millones de personas a seguir avanzando, explorando diferentes formas para llegar al éxito.

El caballero de sombrero y bastón que ha ido evolucionando a través del tiempo, soportó un episodio sin precedentes en su historia. En enero de 2018 fue sustituido por una adaptación femenina: “Jane Walker”, en una edición especial limitada, en apoyo a organizaciones que luchan por las causas feministas.

Por otro lado, ha aparecido en diversas películas a lo largo de su historia, como Blade Runner (El cazador implacable) para la cual se diseñó una edición especial del Black Label en botellas de tintes futuristas. Es un film de ciencia ficción estadounidense, estrenado en 1982, dirigido por Ridley Scott y protagonizado por Harrison Ford. La marca realiza permanentes alianzas de este tipo, lo cual permite una visibilidad muy notoria.

Johnnie Walker y sus creadores han sido galardonados a lo largo de su historia. Recientemente, en 2017, ganó varias medallas en la San Francisco World Spirits Competition. Obtuvo incluso la doble medalla de oro con su etiqueta más emblemática: Red Label.

Actualmente se distribuye en más de 200 países alrededor del mundo. Su nivel de aceptación es tan alto, que cada segundo se venden seis botellas de whisky, alcanzando la impresionante cifra de 518.000 diarias.

Recomendaciones para mejorar las experiencias de compra online

*Por Diego Mariño, CoFundador Lentesplus.com

En la actualidad existe un desarrollo tecnológico que es vital para el crecimiento de las empresas. No importa a la industria a la que pertenezca, si una compañía no tiene acceso a estos recursos ni al personal capacitado para implementarlos adecuadamente, se queda atrás en la carrera de la competencia frente a otras de su mismo sector, y más grave aún, pierde frente a la relación con su consumidor, que hoy es cada vez más exigente.

Los avances tecnológicos permitieron que se pueda tratar, de manera prácticamente personalizada, las necesidades de cada cliente. Las tiendas online hoy en día no se dedican únicamente a la promoción y venta de productos y servicios, sino que también permiten que los usuarios tengan un canal de comunicación directo con la empresa, mejorando de esta manera la experiencia de compra y logrando en última instancia la recurrencia y recompra a nuestra tienda online.

Hoy nuestra relación con los consumidores no termina en la utilización del servicio para que la recompra y recurrencia se sucedan. No podemos quedarnos centrados en el mensaje de venta sino en la experiencia de nuestro cliente con nuestro servicio, entendiendo el digital journey del mismo, sobre todo cuando hablamos de plataformas pure eCommerce o 100% online.  Desde Lentesplus.com analizamos la información de forma exhaustiva y trabajamos a través de los datos para que la atención al cliente mejore y que la experiencia al consumidor se vuelva superior, bajo la entrega de productos que suplan las necesidades actuales y haciendo las entregas de los mismos bajo la premisa de la rapidez.

En la era de Internet y la información les recomiendo enfocarse en:

Optimización de la tienda online: sin dudas revisar la tienda online en temas de usabilidad, es vital. Cuidar los contenidos y la estética, para que permitan facilitar la interacción y búsqueda, entregar información relevante sobre los productos, hacer que la experiencia de compra sea aún más satisfactoria.

Marketing de contenido: la idea es conseguir que sean los clientes quienes vengan a ti por propia iniciativa, para ello debes atraerlos con contenidos de valiosos y útiles que tengan relación directa con lo que comercializas. Atráelos con contenidos valiosos y útiles (o divertidos) que tengan relación directa con tu actividad.

Personalizar: Adaptar para cada usuario los mensajes y contenidos, de acuerdo al consumo de productos o servicios. Registrar su huella digital y utilizarla para brindar una mejor experiencia.

No basta la adopción tecnológica en las compañías, se requiere de una transformación digital, donde los datos estén puestos al servicio del consumidor, alineando los productos y servicios de las empresas a los clientes. Los invito a seguir trabajando en determinar el para qué y el porqué del análisis de la información, poniendo el foco en el cliente y logrando experiencias de compra cada vez más satisfactorias.

Las tecnologías que revolucionarán la industria de viajes

Por Claudia Tellez, Regional Manager Cono Sur KAYAK

Las nuevas tecnologías han acelerado el cambio en el mundo que vivimos. La transformación digital ha permeado todas las organizaciones y parte del trabajo hacia afuera con el consumidor es acompañar la adopción tecnológica, para que la verdadera transformación se lleve a cabo.

La explosión del entorno digital ha cambiado nuestra forma de trabajar, convivir y viajar, donde Internet se ha convertido en el gran aliado de nuestro día a día. Un dispositivo móvil y conexión a la red es todo lo que hoy se necesita para planear un viaje y llevarlo a cabo. Internet es un centro comercial abierto 7×24 donde encontramos y comparamos ofertas para llevar adelante nuestra próxima aventura descubriendo un nuevo destino. Pero hoy la tarea de armar un viaje va mucho más allá. Las tecnologías permiten a los viajeros poder elegir entre miles de experiencias, para vivir algo más personalizado, gracias al desarrollo de tecnologías de Business Intelligence, de voz y/o de realidad aumentada, tres pilares que los jugadores de la industria turística deben tener muy en cuenta al desarrollar sus productos y/o servicios, sus estrategias de marketing y branding.

Ya no se trata de ahorrar dinero, sino de tomar decisiones inteligentes con base a la información disponible y vivir experiencias únicas. El consumidor invierte en “experiencias”. Según Thomas Gilovich, psicólogo e investigador de la Universidad de Cornwell (Estados Unidos), así como autor de varios trabajos relacionados con la felicidad, lo mejor que podemos hacer con nuestros ahorros es invertirlos en experiencias y no en cosas. Él y su equipo descubrieron que el mero hecho de pensar en pagar por experiencias (viajes o tickets para un concierto) ya ofrecía al consumidor mayores niveles de disfrute que hacerlo en adquirir cosas.

Nos toca entonces reflexionar sobre ¿qué tecnologías tenemos disponibles para brindar al consumidor una experiencia memorable? Actualmente la industria del turismo está en un momento de ultra personalización, por eso me atrevo a afirmar sin duda que este año las tecnologías que continuarán revolucionando la industria turística son: el desarrollo y profundización de software y herramientas de realidad aumentada (AR), la búsqueda por voz que también llega a la industria turística, según Comscore, el 50 por ciento de todas las búsquedas serán por voz en 2020; personalización, es clave crear experiencias únicas y personalizadas al perfil de cada consumidor; Apps y asistentes virtuales con diseño intuitivo y fácil de navegar; Business Intelligence, la capacidad de gestionar datos para brindar información oportuna a un consumidor cada vez más exigente en un entorno digital creciente. Estas tecnologías se asemejan hoy al efecto que las tecnologías móviles comenzaron a tener con la masificación de Internet, solo que hoy el escenario es otro y la adopción es más rápida y robusta. El viajero está hiperconectado y se vale de las Redes Sociales para consultar opiniones y recomendaciones, recolectar tips e información para planear un viaje de forma inteligente. Sin duda hoy Instagram se ha convertido en una fuente de consulta e influencia para los millones de viajeros que hay en el mundo. Es por eso que la tecnología siempre hay que pensarla dentro de cada contexto y mercado, sin perder de vista todos los jugadores involucrados.

El big data en KAYAK es parte de nuestro ADN, siempre está buscando maneras de facilitar aún más la planificación y gestión de viajes, por lo que ofrecemos una variedad de herramientas y funciones que inspiran a nuestros usuarios hacia dónde ir de viaje. Para esto es importante analizar las millones de búsquedas que recibimos. Tenemos en cuenta el entorno digital en cada mercado y trabajamos bajo la premisa de la innovación, esforzándonos día a día en desarrollar herramientas, con las que a través del uso correcto de datos, combinándolos con información en tiempo real, seamos capaces de ayudar a millones de viajeros de todo el mundo a tomar las mejores decisiones a la hora de planificar sus viajes. Los invito a reflexionar sobre qué otras tecnologías y prácticas podemos llevar adelante para continuar fortaleciendo esta industria que tiene mucha capacidad de seguir creciendo, aprendiendo y madurando de la mano de la tecnología y el consumidor digital.

Twitter, el Focus Group de la era 3.0

En una era en que la conectividad forma parte de nuestra vida diaria permitiéndonos mantener una videollamada con un contacto al otro lado del mundo, encontrar información en solo segundos sobre productos y servicios o incluso hallar el amor con el deslizar de un dedo, las marcas enfrentan un gran desafío: escuchar activamente a su audiencia.

La variedad de plataformas digitales permite que las audiencias se expresen cada vez con mayor regularidad, sin embargo, la gran cuestión es: ¿las marcas están realmente escuchándolas?

De acuerdo con el estudio de “We Are Social” (2018), 64% de los internautas cuenta con un perfil social, lo que convierte a las redes en el canal ideal para que las marcas interactúen con su público, escuchando activamente lo que opinan de sus productos y servicios. El Social Listening recopila la información y datos de las redes sociales públicas y abiertas, y permite obtener datos más orgánicos, ya que las personas en plataformas sociales tienden a expresarse con mayor autenticidad. Twitter no es la excepción; las personas tienen una mayor predisposición a buscar información y son más receptivas a descubrir contenido, lo que puede incluir a tu marca o producto.

La conclusión es clara: Twitter es el Focus Group más grande y accesible, que permite seguir el pulso del minuto a minuto. Por su inmediatez y facilidad de uso, los usuarios vuelcan continuamente su opinión –en tiempo real y de forma natural– sobre lo que ocurre a su alrededor, lo que hace de Twitter el principal barómetro de las conversaciones digitales.

Escuchar activamente es importante, ya que los indicadores de medición evolucionan cada vez más rápidamente, así que ¿cómo medir el impacto? Más allá de la participación de los usuarios, las marcas deben aprender a medir el impacto de las conversaciones y saber que el engagement está directamente relacionado con la decisión del usuario tras consumir el mensaje: ¿compró el producto? ¿compartió el contenido? Además deben definir qué es mejor según su estrategia digital: ¿el número de impresiones o que el mensaje llegue a la audiencia correcta?

Las personas están en Twitter para saber qué sucede ahora: es una plataforma en la que la opinión e información son prioridad. Por eso, aconsejamos a las marcas pensar en una estrategia que no esté centrada en el crecimiento de la cantidad de seguidores, sino en entender cómo se comportan, qué buscan y lo más importante, que emociona los corazones y detiene los pulgares de sus followers.

El rol de la mujer en la industria digital

En las últimas décadas las mujeres hemos incursionado en todos los sectores laborales con éxito. Nuestro liderazgo es asertivo, basado en el conocimiento y humano ante todo. Poco a poco hemos ido escalando lugares en industrias en las que antes nuestro porcentaje de participación era menor o casi nulo y hemos demostrado en franca lid, que tenemos las mismas capacidades que cualquier hombre para desempeñar afrontar el reto que tengamos fuerte y ser parte activa de la economía del país.

La rapidez con la que las tecnologías han evolucionado, produce cambios mucho más acelerados en la sociedad; la adopción tecnológica y la transformación digital tienen injerencia en la educación y en las empresas, dando lugar  a nuevas profesiones y roles. La economía digital ha generado cambios en los paradigmas acerca de qué hacer y cómo utilizar la información y ha dado lugar a un sinfín de oportunidades.

La capacidad que tenemos las mujeres de adaptarnos al entorno, superarnos y crear, se ve reflejado cada vez más en el liderazgo de muchas en la industria tecnológica y digital, donde hemos encontrado nuestra más reciente conquista. Por ello debemos entender la digitalización no solo desde el punto de vista económico sino también en la capacidad que nos brinda para influir en la sociedad. Más importante aún, es nuestra responsabilidad liderar a las nuevas generaciones de mujeres para que puedan estar preparadas y entren con fuerza en esta nueva economía digital.

Hoy en día hay mujeres en la industria digital que se destacan, aunque no son los ejemplos que abundan según la investigación “Elevando a las mujeres al liderazgo”, realizada en Estados Unidos en 2017 por la consultora en Recursos Humanos Lee Hecht Harrison con HR People and Strategy, señala que en la mayoría de las empresas la alta gerencia sigue dominada por los hombres, e inclusive es difícil que las mujeres sean visualizadas como materia prima para llegar a la cúpula.

Una vez vamos escalando posiciones, debemos asegurarnos que exista igualdad de oportunidades para hombres y mujeres, con pagos equitativos y la misma oportunidad para desarrollar sus carreras.

Los invito a reflexionar sobre el liderazgo desde el rol que ocupamos dentro de cada organización. Creo en el liderazgo al servicio de un equipo, donde toda idea es tomada en cuenta y todos están al servicio de la creatividad e innovación. El liderazgo en donde cada miembro del equipo desempeña un trabajo importante y, es así como en mi rol actual, intento inspirar para lograr el cambio.

En la era digital o la 4R como se reconoce a nivel mundial, la invitación más clara es a capacitarnos y sobretodo, creer que somos capaces de lograr el éxito a través de metas claras y mucho trabajo.