Aunque no cabe la menor duda de que la comida de El Corral es de las mejores, cambiar la marca de sus bebidas sin tener en cuenta a sus clientes puede alejar a muchos de sus seguidores.

Un Corral sin Coca – Cola

Por: Daniel Fernando Polanía
@danielfpolanía

Un día de quincena decidí no comer en el casino de la empresa donde trabajo y dirigirme hacia la plazoleta de comidas más cercana. “Bueno, hoy pagaron, démonos un gustico culinario”, pensé. Al llegar me acerque a El Corral:

– Buenas tardes, me regala una Corral Casera, con papas grandes y una Coca-Cola grande con poco hielo.
– Perdón señor, El Corral ahora trabaja con Pepsi y productos Postobón.
– ¡Cómo! ¿Por qué?
– No sé, políticas de la compañía.
– Pide una Pepsi o una Manzana y ya–, me sugirió mi compañera de almuerzo.
– No, no es que tenga nada contra Pepsi, es más, consumo productos Postobón con frecuencia, pero en El Corral siempre pido Coca-Cola, ¿por qué me cambian el producto?… Bueno, dame una manzana.
– Sí señor, su cuenta es $…

Aunque no cabe la menor duda de que la comida de El Corral es de las mejores, cambiar la marca de sus bebidas sin tener en cuenta a sus clientes puede alejar a muchos de sus seguidores.

Si bien esta cadena de comidas rápidas se ha caracterizado por tener una oferta de precio superior a las de sus principales competidores, también es verdad que la calidad de sus productos compensa el dinero que se paga de más, pero ese día sentí que pagué de mala gana. El cambio de bebida hizo mella en mi subconsciente.

“Esto no es un cambio, es una evolución”, dijo Fernando Sánchez, vicepresidente de mercadeo de El Corral, en entrevista con la emisora Blu Radio. Adujo que el cambio radicaba en una mejor oferta logística y de mercadeo que habrían ofrecido las nuevas bebidas; por cada bebida que la cadena vende se deja un porcentaje en un fondo de mercadeo, para las promociones o premios que posteriormente la cadena realiza con sus clientes; de igual manera, la oferta logística, traslado, distribución y refrigeración de las bebidas fue superior a la ofrecida por Coca-Cola.

Ahora bien, ¿hasta qué punto tomar una decisión de este calibre, sin consultar al mercado, sin realizar un estudio de impacto en ventas ni medir la afectación en la marca, se puede justificar por una mejor oferta de un nuevo proveedor? Las reacciones no se hicieron esperar y fueron cientos los mensajes de usuarios inconformes con el cambio de bebida, es más, se abrió el hashtag #corralsincocacola como un buzón de quejas y reclamos por el cambio de bebida.

Es valioso recordar que el éxito de una estrategia de mercadeo lo determina el mercado, el cliente es al final de cuentas quien decide dónde y cómo gasta su dinero. Aunque no cabe la menor duda de que la comida de El Corral es de las mejores, cambiar la marca de sus bebidas sin tener en cuenta a sus clientes puede alejar a muchos de sus seguidores. Por mi parte, empezaré a evaluar si vale la pena buscar la Coca-Cola en otros restaurantes de comidas rápidas.

También por esos años se anunciaba la firme intención de Wal-Mart por entrar a Colombia y sumar así un eslabón más en su estrategia mundial por apropiarse del mercado latino y afroamericano.

El retail, la pelea por el mercado se dinamiza

Por: Daniel Fernando Polanía
@danielfpolanía

Olímpica, La 14, Éxito, Alkosto, La Polar, Makro, Easy, Home Sentry, Jumbo y Falabella, son algunas de las marcas de grandes superficies que pelean palmo a palmo por el retail colombiano.

Recuerdo el panorama que vivía el mercado hace poco más de una década, cuando Éxito, Ley, Carulla, Cafam, El Tía, Makro, Olímpica, La 14, entre otros, enfrentaban la llegada al mercado de la multinacional francesa Carrefour. Los más optimistas vaticinaban la desaparición casi inmediata de los supermercados más pequeños y la merma en ventas de empresas tradicionales como Éxito y Ley. También por esos años se anunciaba la firme intención de Wal-Mart por entrar a Colombia y sumar así un eslabón más en su estrategia mundial por apropiarse del mercado latino y afroamericano.

Pues bien, algunos de esos vaticinios se cumplieron. Ley, Cafam y Carulla ahora son parte del Grupo Éxito, marca que pasó a ser mayoritariamente parte del francés Casino. Por su parte, Carrefour, el favorito para quedarse con la mayor parte del mercado colombiano, sucumbió y a pesar de ser la segunda marca en participación en el mercado del retail, vendió su participación a la chilena Cencosud y su marca Jumbo. Esta compra anticipó las intenciones de Wal-Mart, firma que una década después sigue sin hacer su tan anunciada entrada.

Pero durante la última década un nuevo ingrediente, proveniente de Chile, ha entrado al mercado colombiano: La Polar, Falabella, Easy y por último, Jumbo y Prezunic. La dinámica del mercado tiene ahora nuevas variantes, a las cuales se le suma la llegada de tiendas europeas como Zara; Tiendas D1 y Ara, del grupo Jerónimo Martins.

También por esos años se anunciaba la firme intención de Wal-Mart por entrar a Colombia y sumar así un eslabón más en su estrategia mundial por apropiarse del mercado latino y afroamericano.

Ahora bien, esta disputa por el mercado ha dinamizado los escenarios. Marcas como Éxito, Olímpica y Carrefour han abierto locales que no superan los 400 m2 y que están ubicados al interior de los barrios más populosos de las ciudades colombianas. Esta nueva estrategia se basa en la cercanía con el cliente, de modo que no necesite trasladarse en vehículo para adquirir sus productos básicos.

Además de hacer presencia de marca y competir por el mercado de tienda de barrio, es una oportunidad para implantar las marcas propias, así se gana por lado y lado. Recordemos que el 53% del mercado del retail aún está en manos de las tiendas y minimercados de barrio.

La dinámica de la economía colombiana la ha convertido en blanco de la inversión extranjera, de ahí que el mercado de las grandes superficies esté experimentando grandes movimientos. La edición 14 de Revista M2M ha preparado un especial sobre dicho tema, con el fin de ahondar en la intriga del mercadeo de estos gigantes del retail. Esperamos sea de su agrado.

Las grandes marcas, sobre todo aquellas que ofrecen servicios, invierten fuertes sumas de dinero en la difusión de las bondades de sus productos

Contra el mal servicio

Por: Daniel Fernando Polanía
@danielfpolania

Las grandes marcas, sobre todo aquellas que ofrecen servicios, invierten fuertes sumas de dinero en la difusión de las bondades de sus productos. Algunas de las herramientas que utilizan para captar la atención de los usuarios son: combos, promociones, descuentos, referidos, servicios exclusivos, avances tecnológicos, mensajes de texto, campañas en redes sociales y estrategias de punto de venta.

Las grandes marcas, sobre todo aquellas que ofrecen servicios, invierten fuertes sumas de dinero en la difusión de las bondades de sus productos

Si bien todo esto es válido, las marcas deberían analizar si sus estrategias de mercadeo tienen un punto muerto, un lugar por donde todo su trabajo se pierde, un hoyo negro por donde entra un cliente y salen dos; me refiero a su Atención al Cliente.

Hace menos de dos meses mi televisión por cable sufrió un daño, era domingo, domingo de fútbol, domingo de locha, domingo de televisión. De inmediato llamé a la línea de servicio de Claro, antigua Telmex, para reportar el daño. “Claro don Daniel, su caso ya está registrado y mañana de 7 a.m. a 8 a.m. un técnico se hará presente para revisar el daño”. Si bien la frustración por quedarme mirando para el techo empezaba a recorrer mi cuerpo, me armé de paciencia y esperé que llegara el lunes.

Ese día, ya a las 2 de la tarde y como el técnico no llegaba, volví a llamar. “Si claro don Daniel, el técnico irá por la tarde de 2 a 6”. A las 6 de la tarde y tras no tener novedad alguna, marqué de nuevo. “Hola, es que el técnico nunca llegó”. “Tranquilo, démosle hasta las 8 de la noche”, me contestaron. A las 8:30 llamé. “Mira, el número del caso es (***).

Por favor, me pueden informar por qué no vinieron”. “Don Daniel, no existe ningún caso abierto con ese código”. “¡Cómo!, pero si ya he llamado tres veces y siempre me atendieron con ese mismo caso”. “Nosotros entendemos su molestia, pero debemos abrir un nuevo caso. La visita queda programada para mañana martes de 10 de la mañana a 12 del día”.

Con la paciencia agotada esperé que fueran las 12 del día para marcar de nuevo. “Señorita, el técnico no ha venido”. “Señor Daniel, hay que tener paciencia, él va en el trascurso del día”. Así llegó la noche. 9 p.m.: “Será que pueden mirar qué pasa con el caso (***) que por segunda vez me asignaron, es que el técnico tampoco vino hoy”. “Claro don Daniel, lo que pasa es que la visita está asignada para el día jueves en la mañana”. “¡Cómo!, pero si he llamado más de siete veces y todas las veces me dan una respuesta distinta”. “Yo entiendo su enojo, pero en el sistema aparece que su visita está programada para el jueves”.

Con la indignación que solo produce el sentirse burlado, me dediqué a desahogarme en las redes sociales de dicha marca. Para sorpresa mía, su respuesta fue inmediata y aunque la solución era la misma, esperar, al menos sentí que se preocuparon por resolver mi problema.

Finalmente el jueves en la tarde, no en la mañana, arreglaron el daño; cinco días después de ser reportado, cinco días que me sirvieron para mirar las ofertas de la competencia, analizarlas y concluir que, tras el incidente, no me parecen costosas.

La ropa, las joyas, los perfumes y hasta los tradicionales juguetes han visto cómo smartphones, tabletas, computadores portátiles, MP3 y consolas de videojuegos, entre otros, han desplazado las peticiones tradicionales

Los regalos de Navidad no serán los mismos de antes


Por: Daniel Fernando polanía @danielfpolania

No hay duda de la importancia que han adquirido las marcas de tecnología a la hora de apoderase de gran parte del presupuesto navideño de los colombianos. La ropa, las joyas, los perfumes y hasta los tradicionales juguetes han visto cómo smartphones, tabletas, computadores portátiles, MP3 y consolas de videojuegos, entre otros, han desplazado las peticiones tradicionales. Para esta Navidad el arbolito verá cómo a sus huestes llegará la tecnología, pues la evolución también llegó a los regalos del 24.

La ropa, las joyas, los perfumes y hasta los tradicionales juguetes han visto cómo smartphones, tabletas, computadores portátiles, MP3 y consolas de videojuegos, entre otros, han desplazado las peticiones tradicionales

Por eso, Revista M2M realizó una encuesta entre sus suscriptores y seguidores de redes sociales donde se les preguntó cuál era su regalo más deseado para esta Navidad. Como resultado se obtuvo que las tabletas, los smartphones, los TV y los portátiles, en su orden, fueron los elementos más deseados, sin olvidar igualmente que dentro del top 10 también se ubican los videojuegos, esto demuestra que el sector tecnológico no solamente está de moda, sino que de a poco se está convirtiendo en una necesidad apremiante, en un estilo de vida de las nuevas generaciones y en una herramienta de trabajo vital para ejecutivos y estudiantes.

Bien recuerdo cómo hace menos de una década marcas como BlackBerry, Nokia y Motorola sembraban las semillas de lo que a la postre sería uno de los mercados más peleados y de mayores réditos económicos; dichas marcas sintieron el remesón que les dio Apple con la entrada en circulación de sus iPhones, iPads y Macbooks Pro, con la llegada del depredador vino la bonanza de producto.

La reacción no se hizo esperar, la marca de la manzana se apoderó de más de la mitad de la venta de aparatos tecnológicos, por lo que empresas como Amazon, Asus, Lenovo, Nokia, Sony y Samsung –un gigante que parecía dormido– desplegaron lo mejor de su ingenio para tratar de aplacar a la marca de la manzana. Como resultado de esta batalla por el mercado, nos vimos inundados de ofertas de precio, pero sobre todo de producto, por lo cual la tecnología está cada vez más al alcance de todos los estratos.

Como consecuencia de lo anteriormente mencionado, Revista M2M preparó para su edición de fin de año un especial con los 10 regalos favoritos para esta Navidad, así como un recuento de lo que ha sido la disputa por el mercado de la tecnología entre Apple y Samsung. De igual manera, les mostraremos qué pasa con el mercado colombiano cuando la selección de fútbol gana y cómo se desarrollaron las campañas de marketing político en las pasadas elecciones presidenciales de Estados Unidos. No siendo más, desde la redacción de la revista les deseamos a todos nuestros lectores una feliz Navidad y un próspero 2013.

En un principio los centros comerciales nacieron como consecuencia de la inseguridad que reinaba en las calles y de la búsqueda de un lugar donde sentirse tranquilo para hacer compras

Centros comerciales, auge y expansión en el mercado colombiano


Por: Daniel Fernando polanía @danielfpolania

La industria de los centros comerciales no para de crecer en Colombia, al finalizar el 2012 habrán 40 nuevos centros comerciales, sin sumarle las más de 14 ampliaciones de varios centros tradicionales de consumo. Pero no solo es la cantidad, también el tamaño, pues cada vez son más comunes los centros comerciales que superan los 5.000 m², con amplios estacionamientos, cines con más de ocho salas, todo tipo de locales, almacenes de grandes superficies y plazoletas de comidas con multitudinarias y variadas ofertas; dichas características están en la mayoría de proyectos.

En un principio los centros comerciales nacieron como consecuencia de la inseguridad que reinaba en las calles y de la búsqueda de un lugar donde sentirse tranquilo para hacer compras, esto determinó en 1972 el nacimiento de Sandiego, el primer centro comercial de Colombia. Desde ese momento la industria no ha parado de abrir nuevos establecimientos y el fenómeno se ha ido esparciendo, llegando tanto a las grandes ciudades como a las intermedias.

En un principio los centros comerciales nacieron como consecuencia de la inseguridad que reinaba en las calles y de la búsqueda de un lugar donde sentirse tranquilo para hacer compras

Se estima que la inversión en la construcción de centros comerciales en Colombia en el 2012 llega al medio billón de pesos, casi todos invertidos en ciudades como Yopal, Santa Marta, Cartagena, Pereira, Manizales y Armenia. De hecho Bogotá, la ciudad de Colombia con mayor número de centros comerciales, también ha gozado de aperturas como el Calima o el Titán Plaza, establecimientos que superan los 200.000 m².

No obstante, aunque el mercado de los centros comerciales parezca sobresaturado, aún tiene mucho nicho por explotar, es bien sabido que grupos como Colpatria y la Inmobiliaria Pix o Pedro Gómez tienen previsto invertir en centros comerciales barriales, cuyo público objetivo no sobrepasa los 200.000 habitantes, en barrios y localidades de Bogotá cómo Bosa y Villa Alsacia, y en municipios aledaños como Chía y Funza, que serán los primeros en tener este tipo de proyectos.

Motivados por los antecedentes anteriormente mencionados y con el fin de ampliar las diferentes variantes que se abren con la expansión de estas plataformas comerciales para el mercadeo en Colombia, la Revista M2M preparó un especial de centros comerciales, esperamos que sea de su agrado.