BBVA Asset Management le apostará a las soluciones digitales en 2018

La sociedad fiduciaria tiene previsto el lanzamiento de un fondo 100% digital y una plataforma dirigida al sector constructor que facilitará el proceso tanto para las firmas como para los compradores.

Con una apuesta a ofrecer a sus clientes, tanto personas naturales como empresas, soluciones digitales que les faciliten sus decisiones de inversión, arrancará el 2018 para BBVA Fiduciaria Asset Management, la administradora de fondos de inversión de BBVA en Colombia.

“Hemos venido trabajando en varias alternativas tanto para nuestros clientes, personas naturales como para las empresas, con el fin de fortalecer la oferta que hoy tenemos, y que nos está permitiendo terminar un 2017 exitoso”, afirmó Mauricio Wandurraga, gerente general de BBVA Asset Management en Colombia.

Para el caso de las personas naturales, la compañía anunció para 2018 el lanzamiento de un fondo de inversión completamente digital, donde los clientes que deseen invertir en este tipo de alternativas, puedan hacerlo desde la app de BBVA Móvil y gestionarlo ellos mismos, sin necesidad de acudir a una oficina.

En lo que corresponde a las empresas, BBVA Asset Management, presentó una solución dirigida especialmente al sector constructor, que facilitará el proceso de venta, recaudo y administración de los negocios inmobiliarios de preventas de los constructores como a los compradores.

El sencillo procedimiento incluye firma electrónica, autenticación biométrica, verificación y envío de documentación en línea, facilitando y agilizando el proceso para ambas partes.

“Hemos iniciado desde hace varios meses una profunda transformación digital que nos ha llevado a contar con una mayor oferta en nuestra canales transaccionales que nos permiten ofrecer a nuestros clientes una propuesta integral con el respaldo de un grupo internacional como BBVA”, añadió Wandurraga.

2017: un año de resultados positivos

En lo que respecta al cierre del 2017, Mauricio Wandurraga, gerente general de BBVA Asset Management, destacó los resultados arrojados por la compañía con un crecimiento en utilidades del 35% al pasar de 13.988 millones de pesos a 18.905 millones al corte de septiembre de este año.

Así mismo, en lo que corresponde a activos administrados en fondos de inversión, BBVA Fiduciaria registró un crecimiento de cerca del 60% pasando de 2,2 billones de pesos al cierre de septiembre de 2016 a 3,4 billones al mismo mes de 2017.

“Los resultados registrados hasta ahora nos permiten vislumbrar que cerraremos el 2017 como un excelente año, con crecimiento en utilidades y en volumen de fondos administrados muy por encima del sector, sumado a que nos ubicamos el top tres de las sociedades más eficientes, lo cual nos deja un balance muy positivo”, señaló Wandurraga.

Así mismo,  destacó el crecimiento en clientes registrado por BBVA Fiduciaria en 2017 que fue del 35% lo que le permitió a la compañía además una ganancia en cuota de mercado de 174 puntos básicos.

“Durante 2017 desarrollamos una oferta especializada y segmentada para nuestros clientes y además incursionamos en el mercado colombiano con un nuevo fondo dirigido a clientes de alto valor que permite realizar inversiones a nivel global, lo que nos ha dejado importantes dividendos a la hora de hacer el balance del año”, afirmó el gerente general de BBVA Asset Management.

Las fiduciarias, destacadas  en el sector financiero

Finalmente, Wandurraga destacó el positivo desempeño en general de las sociedades fiduciarias en lo corrido del año, que las han ubicado como las entidades más rentables del sector con un crecimiento del ROE de 500 puntos básicos pasando de un 22% en el 2016 a un 27% en 2017 y como el mayor inversionista institucional con un 36% de participación de los activos administrados del sistema.

“No obstante, el crecimiento observado y el buen desempeño del sector, este aún cuenta con un amplio potencial de crecimiento. En Colombia apenas un 3% de los habitantes cuentan con inversiones en este tipo de fondos, mientras que  en países como España, la penetración es del 21% y en Chile, del 13%. Requerimos mayores acciones en materia de educación financiera para los colombianos conozcan mejor estas herramientas de inversión”, puntualizó Wandurraga.

Tres tips para comprar seguro el Black Friday

En esta época de fin de año y cercanos al Black Friday es un tiempo propicio que aprovechan los hackers por la facilidad de engaño de algunos de los consumidores de Internet. Por ello es necesario tener en cuenta las modalidades de robo más importantes y cómo detectarlas.

Los delincuentes crean páginas falsas con logotipos de marcas reconocidas como tiendas de cadena, marcas de ropa, de zapatos y de productos electrónicos. En estos sitios web ubican promociones extraordinarias que sean lo suficientemente tentadoras como para que la gente no las deje pasar. Una vez allí, se les solicita ingresar todos sus datos y los de sus tarjetas de crédito, modalidad que, incluso, permite a los hackers secuestrar la información de sus víctimas.

La pregunta es: ¿cómo saber si es falso o real? Andrés Guzmán, CEO de Adalid, proporciona los tips más importantes para evitar ser estafado a través de plataformas de Internet en el Black Friday y en compras navideñas:

  1. No creer en ofertas demasiado atractivas, es decir, si algún producto usualmente tiene un valor comercial de 1.000 dólares, es imposible que termine costando 100 dólares.
  2. Cuando haga clic a la oferta debe validar en el browser (la parte superior donde se escribe la dirección) que aparezca https. La s es muy importante porque significa que está en un sitio seguro.
  3. Después de ingresar es mejor volver a abrir otro navegador e ingresar directamente en la página web donde aparece la oferta. Es decir, si quiere comprar algo en Amazon, en vez de ingresar por el link “referido”, lo más seguro es ingresar directamente a Amazon y allí sí ingresa todos sus datos y los de sus tarjetas de crédito.

Con estas breves indicaciones usted garantizará que está ingresando a un sitio seguro y que sus datos no van a ser robados por delincuentes virtuales. Disfrute de este fin de año y de los regalos de Navidad 100% seguro de los ciberataques.

Colombia le apuesta a los Bitcoins

Más de 20 empresas u organizaciones aceptan Bitcoins en el país en rubros como turismo, gastronomía y servicios digitales.

En Colombia los mercados financieros y el comercio tienen hoy un nuevo foco de atención: las monedas virtuales, en especial, una de las más sonadas, el Bitcoin, instrumento financiero digital, descentralizado, encriptado (usa contraseñas) que reporta en el país, (en volumen) más de US$500.000 diarios.

“Su popularidad es impresionante si se tiene en cuenta que con tan solo nueve años se han creado más de 16 millones de unidades y han nacido más de 800 nuevas criptomonedas (…) Brasil, Argentina, México, Venezuela y Colombia son los países con mayor actividad y crecimiento en el uso de criptomonedas.

Sin embargo, Colombia tiene un gran potencial y cada vez son más las personas que ven las bondades y beneficios de los Bitcoins. ¡Ciertamente son más seguros y más trazables!”, afirma el Lic. Rodolfo Andragnes, Director Ejecutivo de ONG Bitcoin Argentina

Al igual que las demás criptomonedas, los Bitcoins nacen por medio de algoritmos matemáticos que rompen cadenas de bloques cifrados: al romperlas se liberan monedas (Bitcoins).

“Estas divisas también se pueden entender como una moneda internacional, independiente y que se mueve dentro de una base de datos global pero inviolable. No pertenece a ningún país y no se ve afectada por variaciones en políticas monetarias, como los que sufren el dólar, el euro o las monedas propias de nuestro país. Por ejemplo, si hablamos de Colombia, los Bitcoins suelen ser utilizados en rubros como turismo, gastronomía y servicios digitales. Es importante tener presente que NO todo el mercado acepta Bitcoins, es necesario saber dónde realizar las transacciones, pero se pueden asociar a tarjetas de débito y gastar donde quieran”, precisa el Director Ejecutivo de ONG Bitcoin Argentina.

La forma tradicional de ganar dinero con ellos (si llegase a ser este el interés) es realizar compra y venta de criptomonedas. Usualmente internet está inundado de portales que prometen “formas alternativas de lucro”, pero hay que estar atentos a  los tantos esquema piramidales que usan adrede la palabra Bitcoin o Minería.

“Si alguien te promete con comprando tal paquete te asegura una rentabilidad X y además si sumás mas gente también ganás, o te dice que la rentabilidad se basa en que hace minería, huye de ahí, muy seguramente es una estafa!”, insiste el Licenciado, “en los promotores de Bitcoin no quieren convencerte de nada ni necesitan que le compres, sólo quieren que dediques tiempo a entender las bondades de la tecnología, osea la primer inversión debe ser tiempo en entender”, agrega.

Y aunque cada vez es menos experimental al crecer su uso, “quien este interesado en ingresar al mercado de las monedas virtuales, debe tener en cuenta que Bitcoin es una nueva invención que está explorando ideas que nunca antes se han intentado”, concluye el Lic. Rodolfo Andragnes, Director Ejecutivo de ONG Bitcoin Argentina.

El mercadeo en la era de la economía colaborativa

POR: LUIS DANIEL VARGAS M.
@vamoluda

El encuentro entre oferta y demanda a través de plataformas digitales ha producido una serie de nuevos modelos de negocio que requieren de nuevas formas de mercadeo.

Son muchos los cambios que se han dado como resultado de la masificación de internet y de los dispositivos que conectan a los usuarios a esta gran fuente de información.

Junto con la alta penetración de los dispositivos móviles para estar conectado, la creciente bancarización y una mayor alfabetización digital se han creado nuevas dinámicas sociales que han permitido el surgimiento de modelos de negocios novedosos y con gran aceptación de los consumidores.

Hoy no basta con analizar las lógicas que llevaron a los usuarios de internet a convertirse en prosumidores, en la actualidad además de la dinámica de producir y consumir contenidos, los nuevos ciudadanos han desarrollado diferentes estructuras para interactuar y satisfacer sus necesidades a partir de la colaboración y el compartimento.

En nuestros días, más que en otro momento, no se trata de tener un vehículo o una vivienda, lo importante es satisfacer las necesidades relacionadas con estos elementos de forma racional.

Esta forma de pensamiento se ha diseminado alrededor del mundo, no solo como resultado del mayor alcance de las organizaciones que basan su modelo en esta forma de concebir el mundo, sino como consecuencia de un cambio de percepción de las nuevas generaciones sobre la importancia de las cosas y su relación con el entorno.

Como es habitual con los grandes cambios, este no ha estado exento de polémicas y contradictores, sin embargo y como ha ocurrido ya en otras ocasiones, al parecer este es todavía un paso sin retorno, para el cual la sociedad se debe preparar.

La economía del futuro

Los cambios de pensamiento y las herramientas tecnológicas a disposición son vistas por algunos como una gran oportunidad para cambiar los modelos de negocio tradicionales y han aprovechado la coyuntura para levantar imperios tecnológicos que encajan perfectamente en la filosofía de vida de los ciudadanos de hoy.

La economía colaborativa, como se le conoce a esta dinámica, es un concepto que nació en el Reino Unido hacia finales de la primera década del siglo XXI, que explica una nueva forma de consumo en la cual el uso que se les dé a las cosas prima sobre la posesión de estas.

De la misma forma y como elemento común, entre las iniciativas dentro de esta forma de entender la relación comercial entre los miembros de una sociedad se encuentra la tecnología, que es empleada de diversas maneras, pero que en general funciona como canal entre los actores de este modelo.

Es así como en parte gracias a una nueva filosofía de vida y en parte a las posibilidades que brinda la tecnología se ha acercado a la oferta y a la demanda, lo cual deja a un lado a los intermediarios y crea una nueva forma de comercialización.

Bajo esta premisa, la de compartir antes que poseer, se han creado una serie de empresas que con un alto componente digital han logrado poner en aprietos a industrias tradicionales que hasta hace poco gozaban de una gran hegemonía.

Algunos de los ejemplos más comunes de esta nueva lógica son Uber y Airbnb, plataformas en las cuales cualquier individuo con un automóvil o una residencia disponible puede poner a disposición del público sus servicios, relacionados con el transporte de pasajeros y el hospedaje, respectivamente.

No obstante, existen otra gran cantidad de ejemplos en los que la colaboración y el mundo digital son parte fundamental de modelos de negocio enmarcados en múltiples industrias, lo cual hace prever que más que una tendencia, es una dinámica social que llegó para quedarse.

Los sistemas colaborativos

Como se esperaba, conforme las lógicas de la economía colaborativa evolucionan, se han creado dentro de estas diferentes tipos de sistemas que aunque comparten elementos fundamentales dentro de su ADN, abordan la colaboración de diferente manera.

Hasta hoy se han “tipificado” tres diferentes sistemas colaborativos: basados en el producto, la redistribución y según el estilo de vida.

Sistemas basados en el producto: en este tipo de sistemas colaborativos el valor de los productos no están dados por su posesión, sino por el uso que se les dé a estos, es decir, por el servicio que presten.

Dinámicas como el carpooling en donde varias personas comparten el mismo vehículo para movilizarse son claros ejemplos de este modo de colaboración.

Sistemas de redistribución: existen muchas personas que no utilizan alguna de sus posesiones, mientras otras requieren de una del mismo tipo. Esta es justamente lo lógica detrás de la redistribución.

Existen plataformas alrededor del mundo que permiten bien sea vender lo que ya no se usa, o directamente intercambiarlo por un elemento que despierte mayor interés, lo que permite el desarrollo de una dinámica colaborativa basada en el trueque.

Estilos de vida colaborativos: a diferencia de los otros tipos de sistemas, en este lo que se comparte no está ligado a un producto, pues la dinámica de compartir se da a través de las habilidades, conocimiento o tiempo, entre otros, que posea una persona. El objetivo primordial de este tipo de colaboración es poder adquirir conocimientos o experiencias sin que esto implique la inversión de grandes sumas de dinero.

El mercadeo de la colaboración

Todos los cambios que supone el desarrollo de la economía colaborativa afectan en mayor o menor medida otras dinámicas sociales y disciplinas como el mercadeo.

Cuando un individuo encuentra mayor valor en usar un vehículo de manera “racional” compartiéndolo y no en comprandolo, la aproximación que se debe generar hacia este es diferente y por lo tanto, también la forma en que las diferentes herramientas del mercadeo operan.

De acuerdo con Albert García Pujades, coordinador del máster en Marketing Directo y Digital de UPF-IDEC, existen una serie de claves de cómo es el mercadeo dentro de la economía colaborativa, las cuales deben ser tenidas en cuenta al momento de enfrentarse a la creación de las estrategias de una organización.

Dentro del ejercicio desarrollado por García Pujades se emplean diferentes secciones para explicar cuáles de los cambios engendrados en la sociedad son de mayor relevancia para el quehacer del mercadeo.

Ideas, personas y organizaciones con causas para mejorar el mundo: las nuevas generaciones han llevado lo social a un nuevo nivel, creyendo firmemente en los cambios y en que un mejor mundo es posible, lo cual se puede alcanzar, en parte, apoyados en las plataformas digitales. Esto ha determinado en gran medida la manera en que buscan relacionarse entre sí y con el entorno, con cambios profundos en lo que para estas personas tiene valor.

Del diseño de un producto o servicio a los datos: en la economía colaborativa, el valor de los productos está dado por su utilidad y no por su posesión, como consecuencia, su valor se mide en la relación entre su precio y su uso.

En el mismo sentido, la colaboración no solo se da al usar un producto o servicio, sino desde el momento de su creación, la cual se democratiza por la manera en que abiertamente se comparten los datos, los cuales ayudarán a mantener una dinámica de mejora constante.

Comunidad orgánica de clientes basada en la confianza: la dinámica con la cual se comparten productos, se redistribuyen o se genera todo un estilo de vida en torno al compartimento, genera grupos donde, más que seguidores o consumidores, son miembros de una comunidad en donde la confianza prima como amalgama de la relación, y eso es lo que le da valor.

Siendo esta, la confianza, la base de la conexión, existen conceptos que se modifican, pasando de clientes a contribuidores y embajadores de marca, de transacción a colaboración y de participación a compromiso.

Las marcas como redes/editoras de relevancia: la apertura de las marcas hacia los clientes señala en gran medida la confianza de ellos y genera flujos de información que contribuyen a construir una reputación impecable.

Los comentarios de los clientes o de los colaboradores de una organización son ahora más relevantes que la publicidad, por lo cual los esfuerzos se deben dirigir al mantenimiento de buenas relaciones basadas en la identificación y la confianza.

Todos los factores y los cambios señalados por el coordinador del Máster en Marketing Directo y Digital de UPF-IDEC son relevantes al momento de desarrollar acciones de mercadeo en medio de una economía colaborativa, dado que las características de sus actores distan de otras en las cuales el mercadeo ha llegado hasta hace poco.

Hoy el reto es adaptarse a la nueva percepción y construir organizaciones de valores sólidos, que se ganen el respeto y la confianza de los clientes, de otra manera, será difícil hacer parte de esta nueva dinámica en la que la colaboración y el uso responsable y racional de los recursos es el punto de partida y el fin mismo del camino.

El futuro de la medición para la televisión en Colombia

La TV sigue siendo el formato principal en los hogares alrededor del mundo, y ahora es complementada por otro tipo de pantallas.

Sin lugar a dudas la aparición de los smartphones, tablets, plataformas digitales y el avance tecnológico, han cambiado la forma de ver televisión en Colombia y el mundo. En el marco del Día Internacional de la Televisión, es de resaltar que la TV sigue siendo el formato principal en los hogares alrededor del mundo, y ahora es complementada por otro tipo de pantallas.

En Colombia, la penetración de la televisión es de 96%; 68% de las personas ven televisión para entretenerse y 59% para informarse, incluso, 12% de colombianos afirmaron consumir televisión para sentirse acompañados y 47% piensan que la publicidad en televisión es interesante y brinda temas de conversación.

“La televisión está en el corazón de los hogares colombianos. Por ejemplo, con sucesos recientes en el país como la visita del Papa Francisco notamos incrementos significativos en el rating y mucha interacción en redes sociales sobre cada uno de sus pasos en el país. La televisión brinda esa oportunidad: Conectar a las personas con las experiencias de la vida real y generar conversaciones que se transfieren al mundo digital, un fenómeno conocido como Social TV”, comentó Carolina Ibargüen, Managing Director de Kantar IBOPE Media Colombia.

Según el estudio TGI de Kantar IBOPE Media, en el 2013 el acceso a internet desde dispositivos móviles era de 12% y el 2016 se cerró en 72%, mientras en el caso de computadores pasó de 57% a 63%.  Adicionalmente, la posesión de tres pantallas pasó de 26% en 2013 a 62% en 2016: “Internet es una plataforma para la distribución de contenidos. En un contexto en el que el contenido puede ser consumido en cualquier momento y en cualquier lugar, se generan muchas oportunidades para el video: variedad de mensajes y formatos”, aseguró Ibargüen.  “Con una penetración de internet de 72% en Colombia, podemos decir que la televisión online tiene hoy un potencial de penetración de 72%, y el consumo actual es de 5%; existe gran potencial para el desarrollo del video online en el país”, puntualizó la ejecutiva.

Teniendo en cuenta que la televisión sigue teniendo la penetración más alta entre todos los medios, pero que es complementada por diversos formatos, resulta necesario encontrar la manera de hacer medición de esa variedad.

Colombia se prepara

El Rating o monitoreo de audiencias es un servicio que se hace a través de una muestra de hogares constantes, a través de la cual se obtiene como resultado el índice de audiencia de un programa de televisión, minuto a minuto, de cada una de las emisiones de la red de televisión en 22 ciudades y municipios, agrupados en 6 regiones del país.

Teniendo en cuenta que ahora los colombianos están utilizando las nuevas pantallas y dispositivos creando un escenario multiplataforma en el que encontramos: TV tradicional; televisión con acceso a internet; computadores y finalmente los dispositivos móviles, tanto para consumir contenido cuanto para engagement con los programas en redes sociales, es importante avanzar en el sistema de medición que se aplica.

“El papel de la industria es comprender esa proliferación de pantallas y transformar la medición de TV en medición de video, y por lo tanto en medición de contenido. Así, lograremos llevar a Colombia al siguiente nivel”, recalcó Ibargüen.

Es así como Kantar IBOPE Media le apunta a diferentes metodologías. Una de ellas es la posibilidad de medir los programas que son grabados y vistos después de su transmisión original, conocido como time-shift viewing. La otra es la medición de todo lo que se consume a través de las páginas web de los canales y sus aplicativos, incluyendo dispositivos móviles. Para ello, es necesario que los distintos canales pongan una etiqueta (tag) en cada uno de sus contenidos y reproductores de video digital. Esto es una codificación de la programación que permite reconocer el programa visto o descargado y gracias a ello, se le podrá otorgar el rating.

“Un punto de relevancia para desarrollar el nuevo paso de la medición, es la colaboración de los diferentes actores de la industria; su apoyo será clave. Si los canales ejecutan la codificación del tag, lograrán beneficios para monitorear audiencias que no conocen y de las cuales no hay claridad en este momento”, finalizó Ibargüen.