Las redes sociales y la difamación

La revolución tecnológica que trajo consigo la llegada de internet ha empezado a traer consecuencias en la conducta de los ciudadanos. Una muestra clara de ello son las redes sociales digitales, sistemas de comunicación que se han convertido en la mejor y más fácil manera de difamar, dañar y enlodar la imagen de personas o marcas.

Los ejemplos abundan. No hay personaje público que no haya cometido algún error y que no lo haya pagado caro en redes sociales: insultos, improperios, comentarios peyorativos y racistas caen a diestra y siniestra; pareciera que dichas plataformas ejercieran en el individuo la misma influencia que puede tener una turba. Lo hacen sentir poderoso, valiente, pendenciero, con derecho a juzgar, a condenar sin detenerse a escuchar al acusado.

Otro ejemplo claro del poder de las redes sociales como elemento difamador es la política. En este escenario, las diferentes facciones utilizan estos medios de manera clandestina para “sacar a la luz” los puntos débiles de sus adversarios o peor aún, inventan cualquier historia por inverosímil que sea y la hacen viral; aquí lo más sorprendente es la popularidad que alcanzan dichas publicaciones.

Las marcas no son ajenas a este desbordamiento de la libre expresión, basta una mala experiencia, un resentimiento, una mente amargada, un ataque de envidia o una confabulación mal intencionada para que las redes se conviertan en un arma socarrona, repleta de cobardía en donde se tira la piedra y se esconde la mano, donde el anonimato envalentona, donde se puede mentir descaradamente sin sentir temor por represalia alguna.

“Que la carne McDonald’s es sintética”, “que la Coca Cola hace explotar los estómagos”, “que las bebidas energizantes producen paros cardíacos”, “que Postobón le compra los campeonatos de fútbol a Nacional”, “que la carne de El Corral es de lombriz”, “que un trabajador se cayó a los tanques de Pony Malta”, son algunas de las mentiras que han sido ‘viralizadas’ por los usuarios de redes sociales al punto de convertirlas en “verdades”.

twitterEstamos en una época en que tanto marcas como personas sufren una gran encrucijada: si se está en redes se corre el riesgo de ser víctima de una masa asolapada dispuesta a mentir sin ruborizarse, pero no estar puede ser peor, podría significar la invisibilidad ante las nuevas generaciones, de ahí la importancia en hacer cumplir la legislación que ya existe y de ser necesario reforzarla para lograr blindar a individuos y marcas de los ataques en redes, que los calumniadores de internet sientan las consecuencias de sus actos y porque no, que también las sientan los que le dan compartir.

Por: Daniel Fernando Polanía Castro
Comunicador social y Magister en Historia
Editor de Revista M2M
daniel.polania@legis.com.co
Danielpolania.wordpress.com
Twitter: @danielfpolania

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