Entre marketing y pokemones

Nunca antes un juego había causado tanto furor como lo hizo Pokémon GO. En años anteriores, Nintendo había lanzado al mercado dispositivos como NES, Game Boy y el Wii, dictando cátedra de innovación, pero esta vez la compañía japonesa literalmente la sacó del estadio, pues en menos de un mes logró 50 millones de descargas legales; vaya usted a saber cuántas más de forma irregular, seguramente más que las legales. El juego logró desplazar del primer lugar por varios días la palabra ‘porno’ en las búsquedas de Google y dos meses después de su lanzamiento ya ocupa el tercer lugar en el listado de visitantes únicos, solo detrás de Facebook, Pandora Radio y YouTube.

Al día de hoy, no hay registros de una aplicación capaz de capturar a un público tan grande en un periodo tan corto, y la cosa no para ahí. Más de un tercio de los usuarios que descargaron el juego utilizó la aplicación a diario, lo que demuestra su funcionalidad, pero ¿qué es lo que tiene Pokémon GO para convertirse en la nueva tendencia de los juegos?

Lo primero es la capacidad de los desarrolladores para mantener inmerso al jugador en la fantasía de ser el protagonista del juego; esto fue, sin duda, más trascendente que sus gráficas poco vistosas. Otro punto clave del éxito del juego es la geolocalización, una herramienta que hasta ahora había sido explotada en la realidad, pero que el juego ha demostrado su eficacia al combinarla con la fantasía; pokeparadas y gimnasios son los abrebocas de lo que será en el futuro el escenario de la promoción. ¿A qué marca no le interesaría mostrar su producto en el punto de encuentro de miles de jugadores?

Además, la aplicación es una prueba irrefutable a favor de los teóricos de la ludificación, quienes consideran posible moldear ciertos rasgos del pensamiento por medio de los juegos, por lo que no será raro que en un futuro las grandes marcas desarrollen sus propios juegos de realidad virtual para inducir a sus jugadores a comprar sus productos.

Otro aspecto que cabe resaltar es que la aplicación logró presentar a la realidad aumentada como la herramienta del fututo para mercadear. La aplicación demostró lo útil que es apalancar un desarrollo tecnológico de este tipo con una marca visible, en este caso Nintendo, como productora, y Pokémon, una serie animada de gran recordación, como plataforma difusora.

Tal vez la fiebre de Pokémon GO disminuya y desaparezca en los próximos meses, pero lo que permanecerá por un largo rato será la nueva forma de desarrollar los juegos y, por supuesto, de empezar a promocionar los productos.

Por: Daniel Fernando Polania Castro
Comunicador social y Magíster en Historia
Editor de Revista M2M
daniel.polania@legis.com.co
Danielpolania.wordpress.com
Twitter: @danielfpolania

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