Índice Cisco Mobile Visual Networking (VNI) pronostica aumento de 7 veces en el tráfico mundial de datos móviles entre 2016 y 2021

Para 2021, existirá en la población mundial[1] más personas con teléfonos móviles (5,5 mil millones) que cuentas bancarias (5,4 mil millones), agua corriente (5,3 mil millones) y teléfonos fijos (2,9 mil millones), según el 11º Índice Cisco Visual Networking ™ (VNI por sus siglas en inglés)  publicado hoy con pronósticos sobre el tráfico de datos móviles de 2016 a 2021. Se prevé que el fuerte crecimiento en los usuarios móviles, los teléfonos inteligentes y las conexiones Internet de Cosas (IoT), así como las mejoras en la velocidad de la red y el consumo de video móvil, aumentarán en siete veces el tráfico de datos móviles en los próximos cinco años.

Para el 2021, Cisco proyecta que el tráfico de datos móviles alcanzará los siguientes hitos:

  • El tráfico de datos móviles representará el 20% del tráfico IP total, frente a sólo el 8% del tráfico IP total en 2016.
  • 1,5 dispositivos móviles per cápita. Casi 12 mil millones de dispositivos conectados a dispositivos móviles (de 8 mil millones y 1,1 por persona en 2016), incluidos los módulos M2M.
  • Las velocidades de conexión de la red móvil aumentarán tres veces, de 6,8 Mbps en 2016 a 20,4 Mbps para 2021.
  • Las conexiones máquina a máquina (M2M) representarán el 29% (3,3 mil millones) de las conexiones móviles totales, frente al 5% (780 millones) en 2016. M2M será el tipo de conexión móvil de más rápido crecimiento en la medida en que las aplicaciones y la Internet de las cosas (IoT) global siguen ganando la atracción del consumidor y de entornos empresariales.
  • 4G soportará el 58% del total de conexiones móviles para 2021, un aumento frente al 26% en 2016 y representará el 79% del total del tráfico de datos móviles.
  • El número total de teléfonos inteligentes (incluyendo phablets) superará el 50% de los dispositivos y conexiones mundiales (6,2 mil millones), frente a los 3,6 mil millones en 2016.

La explosión de las aplicaciones móviles y la adopción de la conectividad móvil por los usuarios finales está alimentando el crecimiento del 4G, que pronto seguirá con un crecimiento del 5G. Cisco y otros expertos de la industria prevén despliegues a gran escala de las infraestructuras 5G a principios de 2020. Los operadores móviles necesitarán velocidad innovadora, baja latencia y capacidades de aprovisionamiento dinámico que las redes 5G, de las cuales se espera que ofrezcan nuevas tendencias en los servicios móviles y aumento de la demanda de suscriptores. Cisco proyecta que el 5G representará el 1,5% del tráfico total de datos móviles para 2021 y generará 4,7 veces más tráfico que la conexión 4G promedio y 10,7 veces más tráfico que la conexión 3G promedio.

“Con la proliferación del Internet de las Cosas (IoT), el video móvil en vivo, las aplicaciones de realidad aumentada y virtual, además de las experiencias más innovadoras -tanto para consumidores como para usuarios empresariales, la tecnología 5G tendrá mayor relevancia no sólo para la movilidad sino para la red en su conjunto”, dijo el Vicepresidente de Marketing de Proveedores de Servicios de Cisco, Doug Webster. “Como resultado, también se necesitarán transformaciones arquitectónicas más amplias y extensas, que impliquen programación y automatización para soportar las capacidades que permite el 5G y no sólo para satisfacer las demandas de hoy, sino también para las amplias posibilidades en el horizonte”.

 

Principales tendencias y proyecciones de tráfico de datos móviles:

  1. Aumento del tráfico global de centros de datos móviles
  • Para el año 2021, el tráfico global de datos móviles alcanzará 49 exabytes al mes o 587 exabytes anuales.
  • La tasa de ejecución anual prevista de 587 exabytes de tráfico móvil de datos para 2021 es equivalente a:
  • 122 veces más que todo el tráfico móvil mundial generado hace sólo 10 años en 2011
  • 131 trillones de imágenes (por ejemplo, MMS)
  1. Alto crecimiento de video en vivo en móviles
  • El video móvil aumentará 8,7 veces entre 2016 y 2021 y tendrá la mayor tasa de crecimiento de cualquier categoría de aplicaciones móviles. El video móvil representará el 78%de todo el tráfico móvil para 2021.
  • El video móvil en vivo crecerá 39 veces entre 2016 y 2021. El video móvil en vivo representará el 5% del tráfico total de video móvil para 2021.
  1. Crecimiento en Realidad Virtual (VR) y Realidad Aumentada (AR)
  • La realidad virtual (VR) sumerge a los usuarios en un entorno simulado. La realidad aumenatada (VA) es una superposición de tecnología en el mundo real.
  • La realidad virtual (VR) se está integrando en la adopción de objetos portátiles tales como los auriculares. Los auriculares VR van a crecer de 18 millones en 2016 a casi 100 millones en 2021, un crecimiento de cinco veces.
  • A nivel mundial, el tráfico VR crecerá 11 veces, de 13,3 petabytes por mes en 2016, a 140 petabytes por mes en 2021.
  • Globalmente, el tráfico AR crecerá 7 veces entre 2016 y 2021, de 3 petabytes/mes en 2016 a 21 petabytes/mes en 2021.
  1. Dispositivos portátiles conectados a nivel mundial impulsarán el crecimiento de M2M
  • Cisco calcula que habrá 929 millones de dispositivos portátiles en todo el mundo, casi tres veces más que los 325 millones en 2016.
  • Globalmente, el número de dispositivos portátiles con conexiones celulares incrustadas llegará a 69 millones en 2021, frente a 11 millones en 2016.
  1. Descarga de tráfico de datos móviles a redes Wi-Fi
  • En 2016, el 60% del tráfico total de datos móviles fue descargado; para 2021, el 63% del tráfico total de datos móviles será descargado.
  • En 2016, el tráfico de descarga mensual (10,7 EB) superó el tráfico mensual móvil (7,2 EB).
  • A nivel mundial, los hotspots públicos y Wi-Fi totales (incluyendo hogares) crecerán seis veces del 2016 (94 millones) al 2021 (541.6 millones).
  • El tráfico Wi-Fi de dispositivos móviles y dispositivos Wi-Fi juntos representará casi la mitad (49%) del tráfico IP total en 2020, frente al 42% en 2015.
  1. Crecimiento regional del tráfico de datos móviles (2016-2021)

1. Oriente Medio y África tendrán un crecimiento de 12 veces
(2016: 7,3 exabytes/año; 2021: 88,4 exabytes/año)

2.Asia-Pacífico tendrá un crecimiento de 7 veces
(2016: 37,3 exabytes/año; 2021: 274,2 exabytes/año)

3.América Latina tendrá 6 veces más crecimiento
(2016: 5,4 exabytes/año; 2021: 34,8 exabytes/año)

4.Europa central y oriental tendrá un crecimiento de 6 veces
(2016: 11,1 exabytes/año; 2021: 63,0 exabytes/año)

5.Europa Occidental tendrá un crecimiento de 6 veces
(2016: 8,8 exabytes/año; 2021: 50,3 exabytes/año)

6.América del Norte tendrá un crecimiento de 5 veces
(2016: 16,9 exabytes año; 2021: 76,8 exabytes/año)

Metodología del pronóstico de Cisco Mobile VNI

El pronóstico de Tráfico Global de Datos Móviles de Cisco® VNI (2016-2021) se basa en previsiones de analistas independientes y en estudios de uso de datos móviles en el mundo real. Sobre esta base se realizan las estimaciones de Cisco en cuanto a la adopción de aplicaciones móviles, minutos de uso y velocidades de transmisión. Los factores clave como la velocidad de banda ancha móvil y la potencia de cálculo de dispositivos también se tienen en cuenta en las proyecciones y hallazgos del Cisco Mobile VNI. Una descripción detallada de la metodología se incluye en el informe completo (ver enlace más abajo).

Notas del editor

Cisco también da la bienvenida a la prensa, analistas, bloggers, proveedores de servicios, reguladores y otras partes interesadas para usar y referenciar nuestra investigación con la atribución adecuada, como “Fuente: Índice Cisco Mobile Visual Networking sobre el Tráfico de Datos Móviles 2016‑2021¨

Definición de términos:

  • Tráfico celular: proviene de una conexión de red celular o radio 2G, 3G, 4G y 5G.
  • Tráfico de descarga Wi-Fi: se refiere al tráfico de dispositivos de modo dual (compatible con celulares y conectividad Wi-Fi, excluyendo computadoras portátiles) a través de redes Wi-Fi. La descarga se produce a nivel de usuario/dispositivo cuando se cambia de una conexión celular a un acceso Wi-Fi.
  • Tráfico fijo/Wi-Fi: proviene de una conexión inalámbrica habilitada por alguna fuente de red fija, como un router Wi-Fi residencial o un hotspot público.

[1] Población global para 2021 será aproximadamente de 7,8 mil millones de personas, según estimaciones de Naciones Unidas.

Tenga en cuenta los siguientes consejos a la hora de emprender

Al hablar de emprendimiento muchas veces se asocia con falta de apoyo financiero y miedo a fracasar a largo plazo. Si bien no es un proceso fácil, alcanzar el éxito conlleva muchos factores. Sin embargo, tal como lo afirma el estudio Global Entreprenurship Monitor, alrededor del 89% de los colombianos cree que ser emprendedor es una buena opción de carrera; de hecho el Foro Económico Mundial,  que evaluó las condiciones para generar empresas, definió a Colombia como el 4to país más innovador en el mundo.

Estas cifras, sumadas a grandes estudios, generan interés en compañías multinacionales que se encuentran en Colombia “estamos convencidos que el emprendimiento se ha convertido en un motor vital para el desarrollo de la economía de nuestro país. Ser aliado de pequeños y medianos empresarios nos brinda grandes oportunidades para incentivar el desarrollo de iniciativas que apoyen al crecimiento económico del país”, afirma Catalina Gómez, Gerente de Cadena de Valor de Infraestructura para Dow Química.

Emprender no es tarea fácil, comprende una serie de etapas contundentes que van desde la concepción del proyecto, el planteamiento, búsqueda de  apoyo y asesoría, hasta llegar a la meta.

En este sentido las empresas juegan un papel importante, por esto Dow entrega una serie de consejos que serán de gran ayuda para aquellas personas que aún no se arriesgan a hacer realidad sus proyectos.

emprendimiento1.No existen fórmulas mágicas: Es importante tener claro que para lograr el éxito no hay reglas de oro ni verdades absolutas, pero si unas características específicas que le darán forma a cada proyecto y crearán una visión más acertada que se ajusta a cada caso.

2.Tener claro los objetivos: Conocer con claridad cuál es el problema o la necesidad que se pretende resolver con el producto o servicio. No basta con tener una idea, es importante tener clara la viabilidad y la aceptación real en el mercado.

3.Aprovechar las tendencias: Las tendencias marcan un panorama claro que permite enfocar el proyecto hacia lo que realmente es de interés para la audiencia a impactar. Una tendencia actual es por ejemplo, la promoción de tecnologías que protejan y preserven el medio ambiente.

4.Practica el “Elevator pitch”: A la hora de buscar financiación el tiempo es un factor fundamental para hacer networking, por ello es indispensable ser capaz de transmitir la idea en el menor tiempo posible (lo que dura un viaje en ascensor) Se debe tener claro que la finalidad no es vender sino generar interés sobre el proyecto, lograr una entrevista o reunión para más adelante.

5.Buscar un mentor: Cuando ya los objetivos están claros y se han definido las oportunidades de mercado, es preciso contar con el apoyo de personas con experiencia en la industria. Por ejemplo, la participación en un concurso para emprendedores que normalmente ofrecen acompañamiento de importantes compañías que dominan el sector en el que se desenvuelven los concursantes.

6.Pensar en grande: Pensar en el negocio tal como se quiere que sea, dará una visión mucho más poderosa y alentadora. Si bien es cierto que al comienzo los esfuerzos deben estar concentrados en el ahora, es clave pensar cada decisión repercutirá – en el largo plazo – en el éxito de tu emprendimiento.

Como líder mundial en combinar el poder de la ciencia y la tecnología para innovar con pasión aquello que es esencial para el progreso humano, Dow busca ser un aliado estratégico en la consecución de proyectos que brinden progreso y sean sostenibles a lo largo del tiempo. “Creemos  que el emprendimiento seguirá siendo un canal ganador para mover la economía nacional. Así lo dejó ver también el Foro Económico Mundial, realizado en Medellín, concluyendo que el 80% de los nuevos empleos son generados a partir de proyectos de emprendimiento, que luego se concretan como negocios estables”, concluye Catalina Gómez.

El derecho preventivo en los proyectos de mercadeo basados en las TIC

POR: CAMILO ALFONSO ESCOBAR MORA
Gerente general de Juridia, empresa de Derecho Preventivo
para toda clase de proyectos y asuntos de TIC
www.juridia.co.
Contacto: gerencia@juridia.co

Existe una incertidumbre acerca del régimen jurídico que se aplica a las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC). Para muchos, las normas jurídicas que existen no son coherentes ni aplicables a esa nueva realidad digital y de convergencia tecnológica; para otros, es claro que existe un derecho aplicable a las TIC porque son un medio de comunicación y gestión, pero no un fin en sí mismo (es decir que no replantean el mundo ni, por lo tanto, al derecho).
Para superar ese dilema, es pertinente hacer una aclaración acerca de la forma en que el derecho aplica en los proyectos de TIC y, posteriormente, hacer unas reflexiones sobre la manera en que dichas normas se pueden cumplir de forma preventiva, idónea y eficaz.

Modelos de gestión de las TIC

En un primer modelo, las TIC tienen un sentido instrumental conforme al cual sirven como un medio transaccional, pero no son un fin en sí mismo (que es lo que ocurre cuando sirven para publicar o intercambiar información pero no son transaccionales plenamente).

90En un segundo modelo de gestión, las TIC tienen un sentido finalista con base en el cual brindan una interfaz de interacción plena entre los sujetos y objetos involucrados en una relación comunicativa. Por ejemplo, iTunes es autosuficiente, pues tanto la plataforma como sus productos son naturalmente digitales e involucran de manera integral todo el proceso comunicativo entre las partes.

Para ambas clases de modelo de gestión, se han establecido unos principios jurídicos a fin de darle pleno reconocimiento y validez jurídica y probatoria a las TIC. Estos principios (la mayoría están consagrados en la Ley 527 de 1999, en Colombia) son:
a) Principio de la equivalencia funcional. Hace referencia al reconocimiento de efectos jurídicos y probatorios a los soportes y medios digitales, dado que son equivalentes (no análogos) en sus funciones y efectos a los soportes y medios físicos tradicionales.
Por tanto, cuando una norma disponga que se debe cumplir con un determinado requisito (requisito concebido para los medios tradicionales), generador de efectos jurídicos, dicho requisito podrá ser satisfecho empleando medios, contenidos y soportes digitales (bien sea a nivel instrumental o finalista) siempre que se cumpla (no de manera idéntica, sino equiparable) con el objeto, alcance, formalidades, sustancia y finalidad perseguida por dicha norma.
Entonces lo relevante es cumplir con las formalidades y elementos esenciales y naturales que las normas establecen para un determinado acto, relación o negocio jurídico, aunque la forma de llevarlos a cabo emplee soportes y modelos logísticos distintos a los tradicionales.
Como se observa, las TIC deben someterse a las mismas prerrogativas, efectos, formalidades, funcionalidades, deberes, derechos y finalidades jurídicas que se han concebido (o conciban) para un acto o negocio jurídico que se desarrolle de forma física.
Esto permite que las actuaciones desarrolladas al interior de las tecnologías de la información y de las telecomunicaciones cuenten con seguridad, reconocimiento y validez jurídica.
Entonces lo que se debe hacer en cada proyecto de TIC es generar equiparaciones para cumplir con las formalidades, funcionalidades y finalidades exigidas por las normas jurídicas creadas para los
sistemas, medios y relaciones humanas basadas o logradas en átomos (es decir en medios físicos tradicionales) al interior de los sistemas, actuaciones, medios y relaciones humanas formadas, basadas o logradas en bits (es decir en medios digitales).
Esto se hace diseñando instrumentos de derecho preventivo a la medida de cada una de sus variables (por ejemplo: términos y condiciones de uso; políticas de protección de datos personales; contratos de licenciamiento de software, de compraventa, de prestación de servicios; contratos con los anunciantes, aliados, proveedores; protocolos jurídicos de seguridad de la información; manuales jurídicos de buenas prácticas para la protección al consumidor en medios digitales, entre otros).
Y si se acompaña lo anterior del empleo de medidas de seguridad técnica (como lo es el control de accesos a una plataforma) se potenciará el cumplimiento del derecho en las TIC. Ya que no solo se trata de contar con documentos, sino de generar realidades tecnológicas y humanas que permiten vivir, sentir y disfrutar del derecho a través de medidas técnicas que cumplan con los deberes y derechos que sean aplicables en una respectiva plataforma y que estén consagrados en cada uno de los instrumentos de
derecho preventivo que se creen e incorporen (por ejemplo, si la política de protección de datos personales establece que los datos que se recolecten serán almacenados en servidores seguros, pues la medida técnica –es decir tener un servidor seguro– permitirá que dicha premisa jurídica sea una realidad mayor).

b) Principio de la neutralidad tecnológica. Hace referencia a que las normas no pueden vincular la producción de efectos jurídicos a un entorno o tecnología específica.
Entonces existe plena aplicación, cobertura y amparo de las normas (sustantivas, procesales y probatorias) en una relación jurídica, sin distinción a la tecnología o procedimiento que sea
empleado por sus intervinientes. Y en correlación a lo anterior, toda tecnología está sometida al derecho porque es simplemente medio y no fin en sí misma, y siempre estará sujeta a la soberanía
y normatividad del Estado o Estados donde opere o cause efectos.
En complemento, este principio determina que las normas deben reconocer el resultado efectivo que brinda la tecnología, y no el medio tecnológico o modus operandi que se emplee, es decir, que se debe atender al fondo y no a la forma. Por esto, debe detectarse y atenderse todos los efectos que genere una tecnología específica y así determinar cuál es la normatividad que le aplica. Si las normas son neutrales
tecnológicamente, el derecho no posee vacíos legales en las TIC, solo es cuestión de adaptar, mediante los presentes principios, su aplicación a este medio.

91c) Principio de la prevalencia del derecho sustantivo preexistente. Hace referencia a que el derecho tradicional no debe modificarse, alterarse o desconocerse, sino precisamente prevalecer en su aplicación en los entornos digitales (en cualquier proyecto de TIC).
La trayectoria de la ciencia jurídica ha establecido unas categorías y principios del derecho que son flexibles, transversales y dúctiles, aplicables a los diversos estadios, contextos y desarrollos de la humanidad indistintamente a la calidad de los sujetos, objetos (canales, medios, soportes y entornos) y productos (bienes o servicios) que intervengan en una relación jurídica. Por ello, en cada proyecto de TIC aplicará la normatividad nacional, extranjera e internacional que le resulte vinculante según su modelo de operación y los efectos que cause.

d) Principio de la neutralidad de la red. Hace referencia a la facultad de intervención que poseen los oferentes de un proyecto de TIC (bien se trate de prestadores del servicio de acceso a Internet, prestadores de servicios en línea, productores, proveedores o comercializadores, tanto de carácter público como privado) en relación al grado de control o libertad que le brindan a los usuarios sobre las actitudes, accesos y contenidos digitales (de audio, voz, imagen, texto o sus combinaciones) que estos almacenan, transmiten, crean, emiten, comparten y en general gestionan por medio de sus redes, infraestructuras, plataformas, servicios y aplicaciones.
Este principio tiene dos posturas:
• Para algunos, debe existir plena libertad en el tráfico de datos porque nadie tiene soberanía en las TIC ni puede alterar su navegación, operación y uso espontáneo (por ejemplo, para esta postura, la Internet nació como un proyecto y medio libre y no es válido limitar la interactividad sobre los datos que viajan por la Red o sobre las actividades que se desarrollan al interior de la misma).
• Para otros, debe existir un control previo sobre todo dato que viaje en un proyecto de TIC o sobre toda actuación que se desarrolle por este medio, para así evitar los daños previsibles y mitigar los riesgos previsibles (por ejemplo, para esta postura, el administrador de una red social o de una aplicación debe verificar el contenido de los datos y actividades que un usuario vaya a presentar a otro y solo permitirá su envío si no es ilegal).

Ambas visiones se encuentran limitadas y ajustadas en la teoría del abuso del derecho, por medio de la cual no se podrá abusar del ejercicio del derecho a la libertad ni tampoco del ejercicio del derecho de control. Lo anterior debido a que el derecho de una persona solo puede llegar hasta donde inicia el
derecho de otra persona y solo puede ser restringido un derecho cuando exista una orden oficial de carácter judicial o de carácter administrativo que así lo disponga.

Entonces en cada iniciativa se deberá generar un balance (proporcionalidad) entre libertad y control (restricción) según las variables que se encuentren presentes en cada proyecto de mercadeo soportado en TIC. Con base en su naturaleza, objeto y efectos, se determinará cómo lograrlo de manera válida; si se trata, por ejemplo, de una aplicación que proyecta datos de menores de edad, se exigirá que se aplique un mayor control, pero si se trata de un blog sobre el clima, no existirá mayor control que el ordinario y, por ende, se brindará más libertad.

Ahora bien, para lograr un cumplimiento preventivo de las normas que sean aplicables a un proyecto de mercadeo desarrollado mediante las TIC se debe determinar la clase de plataforma, infraestructura, datos, contenidos, servicios, sector, territorio y modelo de negocio del involucrado.

Es claro que el derecho aplica sin problema alguno en las TIC en virtud de los principios de validez jurídica previamente ilustrados.
De esta forma, la Ley 527 de 1999 es la norma base y, según cada modelo de negocio y de gestión involucrado, aplicará regulación sectorial.
Por tanto, en cada proyecto de mercadeo digital se deben crear instrumentos jurídicos de derecho preventivo a la medida de cada una de sus variables y de la normatividad que le sea aplicable según su naturaleza, objeto y efectos.

Entonces, el problema del derecho no es de objeto sino de sujeto, porque el derecho sí es completo y aplicable a cualquier desarrollo o asunto humano (por ejemplo las TIC). El problema es de las personas que lo desconocen, no lo aplican sistemáticamente o no saben llevarlo a un caso concreto o variable específica (es una labor de creatividad con calidad y estrategia).

De esta forma, la seguridad jurídica (y la confianza) en las TIC se logra a partir de la capacidad para diseñar soluciones e instrumentos de derecho preventivo en cada una de sus etapas de interacción con los usuarios.

Dichos insumos de derecho preventivo deben estar presentes desde la navegación en la herramienta (es decir en una relación extracontractual) hasta la realización de transacciones dentro de ella (es decir en una relación contractual si se trata de plataformas de empresas privadas o en la prestación de un servicio público, si se trata de plataformas que cumplan alguna función pública).

Con ello se permite que en cada proyecto de mercadeo basado en TIC se cumpla con los deberes y con los derechos que consagre la normatividad general y especial que sea aplicable según cada caso, por medio de una experiencia de usuario precisa, coherente, minimalista, idónea, creativa y fundamentada. Así las TIC se pueden diseñar, desarrollar, aprovechar y ejecutar con eficiencia, seguridad, confianza e innovación jurídica.

El derecho preventivo en los proyectos de mercadeo basados en tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC)

A continuación se expone un escrito producto de mis hallazgos, fundamentaciones, consideraciones y aportes para que el derecho aplique con claridad y de forma adecuada en los proyectos de mercadeo que se desarrollan por medio de tecnologías de la información y las comunicaciones (en adelante TIC).

Existe una incertidumbre acerca del régimen jurídico que aplica a las TIC. Para muchos las normas jurídicas que existen no son coherentes ni aplicables a esa nueva realidad digital y de convergencia tecnológica. Para otros es claro que existe un derecho aplicable a las TIC porque son un medio de comunicación y gestión, pero no un fin en sí mismo (es decir que no replantean el mundo, ni por lo tanto al derecho).

Para superar ese dilema es pertinente hacer una aclaración acerca de la forma en que el derecho aplica en los proyectos de TIC y posteriormente hacer unas reflexiones sobre la manera en que dichas normas se pueden cumplir de forma preventiva, idónea y eficaz.

Las TIC, poseen dos principales de modelos de gestión.

1En un primer modelo de gestión las TIC tienen un sentido instrumental conforme al cual sirven como un medio transaccional, pero no son un fin en sí mismo (que es lo que ocurre cuando sirven para publicar o intercambiar información pero no son transaccionales plenamente).

En un segundo modelo de gestión las TIC tienen un sentido finalista con base en el cual brindan una interface de interacción plena entre los sujetos y objetos involucrados en una relación comunicativa[1].

Para ambas clases de modelos de gestión, se han establecido unos principios jurídicos para darle pleno reconocimiento y validez jurídica y probatoria a las TIC. Estos principios (la mayoría están consagrados en la Ley 527 de 1999, en Colombia) son:

a). Principio de la equivalencia funcional: Hace referencia al reconocimiento de efectos jurídicos y probatorios a los soportes y medios digitales, dado que son equivalentes (no análogos) en sus funciones y efectos a los soportes y medios físicos tradicionales.

Por tanto, cuando una norma disponga que se debe cumplir con un determinado requisito, requisito concebido para los medios tradicionales, generador de efectos jurídicos[2], dicho requisito podrá ser satisfecho empleando medios, contenidos y soportes digitales (bien sea a nivel instrumental o finalista) siempre que se cumpla (no de manera idéntica -analógica-, sino equiparable) a cabalidad con el objeto, alcance, formalidades, sustancia y finalidad perseguida por dicha norma,

Es decir que lo relevante es que se cumpla con las formalidades y elementos esenciales y naturales que las normas establecen para un determinado acto, relación o negocio jurídico, aunque su forma de llevarlos a cabo emplee soportes y modelos logísticos distintos a los tradicionales.

Como se observa, las TIC deben someterse a las mismas prerrogativas, efectos, formalidades, funcionalidades, deberes, derechos y finalidades jurídicas que las que se han concebido (o conciban) para un acto o negocio jurídico que se desarrolle de forma física tradicional[3].

Esto permite que las actuaciones desarrolladas al interior de las tecnologías de la información y de las telecomunicaciones cuenten con seguridad, reconocimiento y validez jurídica.

Entonces lo que se debe hacer en cada proyecto de TIC es generar equiparaciones para cumplir con las formalidades, funcionalidades, y finalidades exigidas por las normas jurídicas creadas para los sistemas, actuaciones, medios y relaciones humanas basadas o logradas en átomos (es decir en medios físicos -tradicionales-) al interior de los sistemas, actuaciones, medios y relaciones humanas formadas, basadas o logradas en bits (es decir en medios digitales).

Esto se hace diseñando instrumentos de derecho preventivo a la medida de cada una de sus variables (por ejemplo: términos y condiciones de uso, políticas de protección de datos personales, contratos de licenciamiento del software, contratos de compraventa, contratos de prestación de servicios, contratos con los anunciantes, contratos con los aliados, contratos con los proveedores, protocolos jurídicos de seguridad de la información, manuales jurídicos de buenas prácticas para la protección al consumidor en medios digitales, entre otros).

Y si se acompaña lo anterior del empleo de medidas de seguridad técnica (como lo es el control de accesos a una plataforma) se potenciará el cumplimiento del derecho en las TIC. Ya que no solo se trata de contar con documentos sino de generar realidades tecnológicas y humanas que permiten vivir, sentir y disfrutar del derecho a través de medidas técnicas que cumplan con los deberes y derechos que sean aplicables en una respectiva plataforma y que estén consagrados en cada uno de los instrumentos de derecho preventivo que se creen e incorporen (por ejemplo si la política de protección de datos personales establece que los datos que se recolecten serán almacenados en servidores seguros, pues la medida técnica -es decir tener un servidor seguro- permitirá que dicha premisa jurídica sea una realidad mayor. O si en el manual de buenas prácticas de protección al consumidor se establece que no se le puede proyectar publicidad engañosa pues el hacer un video que acompañe un anuncio gráfico o textual permitirá que el consumidor comprenda mejor el mensaje y así será toda una experiencia de derecho preventivo constante y muy agradable-.

2b). Principio de la neutralidad tecnológica: Hace referencia a que las normas no pueden vincular la producción de efectos jurídicos a un entorno, contexto o tecnología específica[4].

Entonces existe plena aplicación, cobertura y amparo de las normas (sustantivas, procesales y probatorias) en una relación jurídica, sin distinción a la tecnología o procedimiento que sea empleado por sus intervinientes. Y en correlación a lo anterior, toda tecnología está sometida al derecho porque son simplemente medios y no fines en sí mismas -y siempre estarán sujetas a la soberanía y normatividad del Estado o Estados donde operen o causen efectos[5]-).

En complemento, este principio determina que las normas deben reconocer el resultado efectivo que brinda la tecnología[6], y no el medio tecnológico o modus operandi que se emplee (es decir que se debe atender al fondo y no a la forma. Se deben detectar y atender todos los efectos que genere una tecnología específica y según ello se determinará cuál es la normatividad que le aplica), para así brindar sobre el mismo una adecuada aplicación del derecho sustantivo y procesal, y un control por los presuntos vacíos legales, dado que si las normas son neutrales tecnológicamente el derecho no posee vacíos legales en las TIC, pues es cuestión de adaptar, mediante los presentes principios, su aplicación a este medio.

c). Principio de la prevalencia del derecho sustantivo preexistente: Hace referencia a que el derecho tradicional no debe modificarse, alterarse o desconocerse, sino precisamente prevalecer en su aplicación en los entornos digitales (en cualquier clase de proyecto de TIC).

La trayectoria de la ciencia jurídica ha establecido unas categorías y principios del derecho que son flexibles, transversales y dúctiles, aplicables a los diversos estadios, contextos y desarrollos de la humanidad indistintamente a la calidad de los sujetos, objetos (canales, medios, soportes, y entornos) y productos (bienes o servicios) que intervengan en una relación jurídica. Por ello, en cada proyecto de TIC aplicará la normatividad nacional, extranjera e internacional que le resulte vinculante según su modelo de operación y los efectos que cause.

Solo se deberán crear nuevas normas cuando los elementos normativos existentes resulten realmente insuficientes (y de hecho aunque una norma resulte insuficiente o ambigua en algún punto, aspecto o tema, los principios generales del derecho siempre aplicarán -por ejemplo el principio de buena fe aplicará a cualquier desarrollo de TIC, incluso en la teletransportación si se llega a crear-. Por lo tanto el derecho no está ni se quedará corto frente a las TIC).

d). Principio de la neutralidad de la red: Hace referencia a la facultad de intervención que poseen los oferentes de un proyecto de TIC (bien sea prestadores del servicio de acceso a internet, prestadores de servicios en línea, productores, proveedores o comercializadores, tanto de carácter público como privado) en relación al grado de control o libertad -permisividad- que le brindan a los usuarios sobre las actitudes, accesos y contenidos digitales (de audio, voz, imagen, texto, o sus combinaciones) que estos almacenan, transmiten, crean, emiten, comparten y en general gestionan por medio de sus redes, infraestructuras, plataformas, servicios y/o aplicaciones.

Este principio tiene dos vertientes (cosmovisiones -posturas-):

– Para algunos debe existir plena libertad en el tráfico de datos porque nadie tiene soberanía en la TIC y nadie puede alterar su navegación, operación y uso espontáneo (por ejemplo, para esta postura, la Internet nació como un proyecto y medio libre y no es válido limitar la interactividad sobre los datos que viajan por la red o sobre las actividades que se desarrollan al interior de la misma).

– Para otros debe existir un control previo sobre todo dato que viaje en un proyecto de TIC o sobre toda actuación que se desarrolle por este medio para así evitar los daños previsibles y mitigar los riesgos previsibles (por ejemplo, para esta postura, el administrador de una red social o de una app debe verificar el contenido de los datos y actividades que un usuario vaya a presentar a otro y solo permitirá su envío si no es ilegal -es decir si existe certeza que no se va a causar un daño o a generar un riesgo elevado de daño-).

Ambas visiones se encuentran limitadas y ajustadas en la teoría del abuso del derecho por medio de la cual no se podrá abusar del ejercicio del derecho a la libertad ni tampoco del ejercicio del derecho de control. Lo anterior debido a que el derecho de una persona solo puede llegar hasta donde inicia el derecho de otra persona y solo puede ser restringido un derecho cuando exista una orden oficial de carácter judicial o administrativo que así lo disponga.

Entonces en cada iniciativa se deberá generar un balance (proporcionalidad) entre libertad y control (restricción) según las variables que se encuentren presentes en cada proyecto de mercadeo soportado en TIC. Con base en su naturaleza, objeto y efectos se determinará como lograrlo de manera válida; si se trata por ejemplo si una aplicación que proyecta datos de menores de edad se exige se debe aplicar un mayor control o si por ejemplo se trata de un blog sobre el clima no existirá mayor control que el ordinario, y por ende se brindará más libertad.

4Ahora bien, para lograr un cumplimiento preventivo de las normas que sean aplicables a un proyecto de mercadeo desarrollado mediante las TIC se debe determinar la clase de plataforma, infraestructura, datos, contenidos, servicios, sector, territorio, y modelo de negocio de involucrado.

Es claro que el derecho aplica sin problema alguno en las TIC en virtud de los principios de validez jurídica previamente ilustrados. De esta forma la Ley 527 de 1999 es la norma base y, en complemento a ella, según cada modelo de negocio y de gestión involucrado aplicará su regulación sectorial.

Por tanto, en cada proyecto de mercadeo digital se deben crear instrumentos jurídicos de derecho preventivo a la medida de cada una de sus variables y de la normatividad que le sea aplicable según su naturaleza, objeto y efectos, por ejemplo (se reiteran algunos de los instrumentos señalados previamente cuando se ilustró el principio de la equivalencia funcional): términos y condiciones de uso; política de protección de datos personales; leyendas legales concretas, visibles y claras en cada pantalla que se le proyecte al usuario; manual jurídico de buenas prácticas del mercadeo digital; contratos a la medida de los negocios e intervinientes que se encuentren presentes en cada proyecto; manuales jurídicos de protección y gestión de la propiedad intelectual; códigos de conducta para la protección al consumidor; modelos jurídicos de seguridad de la información; capacitaciones jurídicas permanentes; sellos de confianza, marcas de certificación, retroalimentación y asesoría legal continua de las normas aplicables a los proyectos de mercadeo según el sector, usuarios, estrategias, y territorios involucrados, etc.

Entonces el problema del derecho no es de objeto sino de sujeto, porque el derecho si es completo y aplicable a cualquier desarrollo o asunto humano (por ejemplo las TIC), el problema es de las personas que lo desconocen, que no lo aplican sistemáticamente, o que no lo saben aterrizar a un caso concreto o variable específica (es una labor de creatividad con calidad y estrategia).

De esta forma la seguridad jurídica (y la confianza) en las TIC se logra a partir de la capacidad para diseñar soluciones e instrumentos de derecho preventivo en cada una de sus etapas de interacción con los usuarios.

Dichos insumos de derecho preventivo deben estar presentes desde la navegación en la herramienta (es decir en una relación extracontractual) hasta la realización de transacciones dentro de ella (es decir en una relación contractual si se trata de plataformas de empresas privadas o en la prestación de un servicio público si se trata de plataformas que cumplan alguna función pública).

Con ello se permite que en cada proyecto de mercadeo basado en TIC se cumpla con los deberes y derechos que consagre la normatividad general y especial que sea aplicable según cada caso por medio de una experiencia de usuario precisa, coherente, minimalista, idónea, creativa y fundamentada. Así las TIC se pueden diseñar, desarrollar, aprovechar y ejecutar con eficiencia, seguridad, confianza e innovación jurídica.

[1]     Por ejemplo iTunes es autosuficiente -finalista- pues tanto la plataforma como sus productos son naturalmente digitales e involucran de manera integral todo el proceso comunicativo entre las partes. Incluso creando aplicaciones comunicativas a la medida de los usuarios, dando paso a una innovación en la dinámica de un modelo de gestión determinado, o incluso generando un nuevo modelo de gestión desconocido en el estado del arte.

[2]     Tal como lo es el requisito jurídico de validez de las herencias realizadas mediante testamento en Colombia, consagrado en el Código Civil Colombiano, consistente en que un testamento debe constar en un documento físico original -es decir que conste en papel, sea el primero expedido, y sea el directamente creado por el testador- y poseer la firma manuscrita de su creador -testador-.

[3]     Equiparando funcionalmente el caso descrito sobre la herencia realizada mediante testamento, el requisito de documento físico puede ser satisfecho mediante un documento electrónico y el requisito de la firma manuscrita puede ser satisfecho mediante una firma electrónica.

[4]     V. gr. El nuevo estatuto del consumidor, Ley 1480 de 2011, aplica tanto en escenarios físicos como en escenarios digitales, pues resulta indiferente el medio empleado en una relación jurídica (lo relevante es proteger al consumidor en cualquier relación que tenga con una empresa, indistinto a como se desarrolle la relación). Inclusive, si el modelo de gestión es finalista se deben detectar, en virtud de la equivalencia funcional, los deberes y derechos existentes entre un modelo de gestión tradicional para igualmente exigirlos y aplicarlos en un modelo de gestión finalista (plenamente digital) para garantizar la seguridad jurídica pues no se debe distinguir,  alterar o limitar el derecho en razón a la tecnología y procedimiento que se encuentre involucrado -como lo es en el caso de YouTube donde si bien este es un modelo de gestión finalista, porque el consumidor no solo es adquirente de contenidos digitales sino que también puede ser un creador o gestor de contenidos digitales (por ello al consumidor se le denomina en estos modelos un PROSUMER, productor y consumidor de contenidos) esto no puede confundir a la ciencia jurídica, ya que en todo caso debe existir un derecho del consumo aplicable de una parte a la visualización (recepción) de contenidos y de otra parte a la generación (emisión) de contenidos, al ser dos momentos distintos e individualizables-.

[5]     Superando así la confusión y afirmación errónea que establece que el derecho posee vacíos legales en los modelos de gestión de las TIC, tanto instrumentales como finalistas, debido a que la tecnología es más ágil y dinámica que las normas escritas

[6]     Es decir que los datos y actuaciones desarrolladas digitalmente tienen como naturaleza y resultado el emitir contenidos de audio, voz, imagen, texto, o sus combinaciones entre sí. Siendo esto así, la neutralidad tecnológica permite que el derecho se enfoque es en el resultado (efectos) que cause un dato y una actuación efectuada digitalmente y no en su medio y forma de gestión (tecnología y forma de operación).

Por: Camilo Alfonso Escobar Mora©
Gerente General de Jurídia

Jurídia – Centro de Alta Formación en Derecho Preventivo de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones

www.juridia.co
Contacto: gerencia@juridia.co

En un principio los centros comerciales nacieron como consecuencia de la inseguridad que reinaba en las calles y de la búsqueda de un lugar donde sentirse tranquilo para hacer compras

Centros comerciales, auge y expansión en el mercado colombiano


Por: Daniel Fernando polanía @danielfpolania

La industria de los centros comerciales no para de crecer en Colombia, al finalizar el 2012 habrán 40 nuevos centros comerciales, sin sumarle las más de 14 ampliaciones de varios centros tradicionales de consumo. Pero no solo es la cantidad, también el tamaño, pues cada vez son más comunes los centros comerciales que superan los 5.000 m², con amplios estacionamientos, cines con más de ocho salas, todo tipo de locales, almacenes de grandes superficies y plazoletas de comidas con multitudinarias y variadas ofertas; dichas características están en la mayoría de proyectos.

En un principio los centros comerciales nacieron como consecuencia de la inseguridad que reinaba en las calles y de la búsqueda de un lugar donde sentirse tranquilo para hacer compras, esto determinó en 1972 el nacimiento de Sandiego, el primer centro comercial de Colombia. Desde ese momento la industria no ha parado de abrir nuevos establecimientos y el fenómeno se ha ido esparciendo, llegando tanto a las grandes ciudades como a las intermedias.

En un principio los centros comerciales nacieron como consecuencia de la inseguridad que reinaba en las calles y de la búsqueda de un lugar donde sentirse tranquilo para hacer compras

Se estima que la inversión en la construcción de centros comerciales en Colombia en el 2012 llega al medio billón de pesos, casi todos invertidos en ciudades como Yopal, Santa Marta, Cartagena, Pereira, Manizales y Armenia. De hecho Bogotá, la ciudad de Colombia con mayor número de centros comerciales, también ha gozado de aperturas como el Calima o el Titán Plaza, establecimientos que superan los 200.000 m².

No obstante, aunque el mercado de los centros comerciales parezca sobresaturado, aún tiene mucho nicho por explotar, es bien sabido que grupos como Colpatria y la Inmobiliaria Pix o Pedro Gómez tienen previsto invertir en centros comerciales barriales, cuyo público objetivo no sobrepasa los 200.000 habitantes, en barrios y localidades de Bogotá cómo Bosa y Villa Alsacia, y en municipios aledaños como Chía y Funza, que serán los primeros en tener este tipo de proyectos.

Motivados por los antecedentes anteriormente mencionados y con el fin de ampliar las diferentes variantes que se abren con la expansión de estas plataformas comerciales para el mercadeo en Colombia, la Revista M2M preparó un especial de centros comerciales, esperamos que sea de su agrado.