Misión del CESA viajó a Alemania e Italia como parte del programa de visitas empresariales

Con el propósito de entender la manera como las empresas enfrentarán el nuevo contexto europeo, en particular por el Brexit, las tendencias y estrategias del mercado en esta geografía, un grupo de estudiantes del CESA –Colegio de Estudios Superiores de Administración- y su rector, Henry Bradford Sicard, emprendió un viaje hacia Alemania e Italia.

Múnich, Milán, Turín, entre otras ciudades, con empresas como Fiat, BMW, las instalaciones del Grupo Allianz, están dentro de la hoja de ruta de los estudiantes de la institución en desarrollo de sus visitas empresariales.

En Múnich, el grupo visitó la Cervecería Spaten– Franziskaner–Löwenbräu y la ISM International School of Management GmbH, una de las principales escuelas privadas de negocios de Alemania con campus en las más importantes ciudades alemanas: Dortmund, Frankfurt, Main, Múnich, Hamburgo, Colonia y Stuttgart. Posteriormente, el grupo se dirigió a la planta de BMW, el fabricante alemán de automóviles y motocicletas de lujo.

También tuvieron la oportunidad de explorar la dinámica de la multinacional alemana de servicios financieros Grupo Allianz con sede en Múnich. Este es uno de los grupos aseguradores más importantes del mundo.

La comitiva viajó también a la ciudad de Milán, Italia, en donde pudieron visitar las instalaciones del Fashion Institute, consorcio interuniversitario para la educación superior en la industria de la moda, fundado en 2007 por las universidades Bocconi, Católica y Politécnica de Milán. Este se creó con el espíritu de establecer un centro de formación multidisciplinar de excelencia mundial sobre el tema. En horas de la tarde, recorrió el Museo Alfa Romeo para conocer cómo ha sido su evolución histórica como empresa.

En la ciudad de Turín visitaron las oficinas de Fiat, la tradicional marca italiana de carros que comercializa sus vehículos desde el año 1899, así como un recorrido turístico por el Museo la Stampa. Y es que estas visitas también tienen como fin entender la cultura y ‘el color local’.

El mundo de la banca y sus fusiones también estuvieron en los radares. La misión visitó las oficinas del Banco BMP, fusión del Banco Popolare y la Banca Popolare de Milano, que comenzó a funcionar el pasado 1 de enero.

Cambio A Crowdsourcing, la nueva plataforma virtual para la publicidad

Mexicana pero creada con talento colombiano, ‘Cambio A’ es una ‘startup’ que basa su modelo de negocio en el crowdsourcing (crowd + outsourcing), al tercerizar procesos de innovación y marketing de empresas, poniéndolos a cargo de una comunidad especializada por medio de convocatorias abiertas en su plataforma tecnológica.

Tras bambalinas de ‘Cambio A’ están Juan Carlos Obando, fundador y CEO, y Santiago Mejía, ambos administradores de empresas del CESA, quienes en octubre de 2015 le dieron vida a esta iniciativa en conjunto con Manuel Castro y Ricardo Tinajero, socios fundadores mexicanos.

La compañía ha tenido entre sus clientes a organizaciones como Avianca, Bimbo, Microsoft, entre otras; marcas cuyos nombres ya permiten dar cuenta de los alcances de ‘Cambio A’, siendo el trabajo con Bimbo el que podría calificarse como uno con los resultados más exitosos.

Teniendo en cuenta la necesidad de la compañía mexicana de dar nuevos pasos hacia un nuevo lanzamiento, se puso en contacto con la empresa de Obando y Mejía, con el fin de tener el mejor diseño posible para un nuevo producto que planean lanzar pronto al mercado latinoamericano.

El modelo tradicional según Santiago Mejía, “podría tomarse más de un mes para sacar el resultado de un proyecto”. Sin embargo, añade que además de la agilidad, “lo realmente relevante de nuestro modelo es la gran diversidad creativa reflejada en el número y calidad de propuestas que reciben nuestros clientes”.

En efecto, para el caso de aquella necesidad de Bimbo, llegaron más de 50 propuestas enviadas por los creativos de todo el mundo. Frente al abanico de posibilidades, ‘Cambio A’ evaluó y filtró las propuestas más acordes a las necesidades del cliente. Finalmente, la empresa mexicana adquirió los derechos sobre las propuestas de dos creativos de países distintos, encontrando una combinación ideal entre nombre, slogans y logotipos.

En términos generales, las propuestas se evalúan con base en cinco parámetros: originalidad, calidad conceptual, calidad de ejecución, alineación con el brief y facilidad de ejecución. Y aunque éstas pasan por un filtro de preselección realizado por los miembros de un equipo experto -dos de los cuales son Juan Carlos y Santiago-, los clientes tienen acceso en todo momento a todas las propuestas sobre sus proyectos a través de la plataforma de ´Cambio A´.

El 38 por ciento de los creativos inscritos a ‘Cambio A’ son mexicanos y colombianos, seguidos por diseñadores, diagramadores, publicistas y expertos de las artes gráficas y la comunicación de Perú, Guatemala y Venezuela, entre otros.

La ‘startup’ de Obando y Mejía, que algunos clientes ya fidelizados no dudan en calificar como la Uber de la publicidad, está beneficiando tanto a las empresas como a los creativos.

Además de recibir un pago que puede oscilar entre los 300 y 1500 dólares, los creativos pueden trabajar desde sus casas, acceder a las tendencias o retos de connotadas marcas, consolidar y ampliar su portafolio y sobre todo, ganar reconocimiento y reputación.

Por otra parte, las empresas se benefician de una variedad creativa difícil de alcanzar, de acceso a diversidad de talentos marcados por la cultura de sus países y ciudades, de una rapidez en los resultados y de la disminución de los costos.

Además ‘Cambio A’ puede hablar de una equidad de género detrás de la creatividad. Hombres y mujeres conforman casi por igual el número de personas que conforma el equipo de inscritos: 54 por ciento de mujeres y 46 por ciento de hombres.

El lenguaje, elemento dinamizador para empresas más felices

El hecho de que nueve de cada diez personas que entran en acentuadas crisis económicas -que vienen acompañadas por la venta de sus activos adquiridos con el esfuerzo de décadas- tarden en promedio tres años en salir de ellas, es una buena razón para la banca de considerar cómo puede apostarle a un trato más humano.

Y es la flexibilización de las estructuras organizacionales a través del lenguaje como se pueden cimentar significativos cambios en el sentir de los colaboradores, tanto para enfrentar esa apuesta como para el desarrollo corporativo propio.

Así lo conceptúa Carlos Raúl Yepes, ex presidente del Grupo Bancolombia, uno de los responsables de la transformación cultural bajo el lema ‘le estamos poniendo el alma’, y que compartió sus experiencias en el CESA en desarrollo de los encuentros organizados por Comunidad F, que reúne a más de 30 empresas colombianas comprometidas con la felicidad desde su cultura organizacional.

Ahora, con ‘el retrovisor’ reflexivo en la mano y ya retirado para dedicarle tiempo a su familia y a lo que él llama “algunos sueños atrasados”, da buena cuenta de sencillos elementos que se pueden poner en práctica para constituir empresas más humanas, y más felices y productivas.

Según el ex presidente de este grupo, que en los últimos años ha ocupado el primer lugar en distintos ‘rankings’, la institucionalización de un diccionario con términos de valores y principios empresariales; la de días especiales (como el del perdón); el cambio de los nombres de varios procesos y lugares dentro de la organización, entre otros aspectos, resultaron clave para cambiar la cultura corporativa.

Cambiar los nombres de la oficina de recuperación de activos (cobro de cartera vencida) por el de ‘centro de conciliación’, el del ‘área de personal’ por la de ‘gestión de lo humano’, o bautizar las formales salas de juntas o de reuniones por nombres como ‘salón ingenio’, ‘alegría’, ‘aventura’ o apelativos alejados de esas estructuras rígidas, son sutiles puntos de partida para hacer de los equipos de trabajo colectivos de personas más satisfechas y eficientes.

En efecto, como se desprende de un estudio reciente hecho por la consultora mexicana Crecimiento Sustentable, trabajadores más felices son 33 por ciento más enérgicos y dinámicos que los que no lo son, se adaptan con mayor facilidad a cualquier cambio, y tienen un 300 por ciento menos riesgos de sufrir accidentes laborales, factores que impactan hasta en un 80 por ciento más la productividad de las empresas.

Tras cuatro años de trabajo en ese sentido, revela Yepes, se logró sintonizar al 97,8 por ciento de los colaboradores del grupo con la felicidad en su lugar de trabajo y una banca más humana.

Sin embargo, no es el único reto y no necesariamente debe ser una actitud en el sector bancario, uno de los que los ciudadanos de a pie siente como el más voraz. La idea es que sea una praxis de empresas de cualquier tamaño y renglón de la economía.

Al tenor de Carlos Raúl Yepes, identificar el propósito resulta indispensable para el empoderamiento, génesis para una “rotación de los liderazgos”.

De lo que se trata, subraya, es que las organizaciones sean perceptivas a las transformaciones. De hecho, enfatiza, dentro de los procesos empresariales las compañías deben tener una agenda latente de cambio si quieren evolucionar.

Y en todo caso, los propósitos deben guardar en su esencia no solo la transformación individual (la del trabajador) y organizacional (productividad de la empresa), sino además la de la sociedad. Para las directivas del Grupo Bancolombia resultó fundamental que cada uno de sus colaboradores asociara el término de rentabilidad con el concepto de valor compartido. “El verdadero negocio es el propósito superior (que puede ser la felicidad). El mejor negocio, en el que gana el mayor número de personas”, explica.

El reciente indicador de Transparencia Internacional, en el que Colombia ocupa el puesto 90 entre 176 países evaluados en cuanto a percepción de la corrupción, con un deshonroso puntaje de 37 sobre 100, y que se entiende aún más con hechos como los de Odebrecht, Estraval o Interbolsa, por citar apenas unos ejemplos, obliga a los líderes empresariales de hoy a promover en sus compañías el tema de la ética. Incluso, docentes coinciden en que debe ser materia obligada en la academia.

Para Carlos Yepes está claro que hoy más que nunca lo que están necesitando las compañías, más que financiera, es una solvencia moral, para cerrar el círculo de humanización empresarial.

Tips para mejorar su economía y crear riqueza

Acaba de terminar el 2016. Las fiestas decembrinas han llegado a su fin, y con ellas, por cuenta de los regalos navideños, las vacaciones y -además- por las matrículas escolares, muchos colombianos empiezan el 2017 con una merma en sus finanzas, y aún más vulnerables por cuenta de la recién sancionada reforma tributaria.

Por tanto, resulta conveniente no perder de vista esas prácticas de salud económica, que no solo sirvan para estabilizar las finanzas, sino además para adquirir costumbres que ayuden a que cada enero no sea una pesadilla por el poco dinero que queda en la cuenta o que queda en los bolsillos.

El hecho no es un asunto menor, pues en un país como Colombia esos lunares o malos vicios en el manejo del dinero no solo suelen ser cíclicos, sino que además la manera como se manejan las finanzas personales se replica, en el caso de quienes tienen negocios, en la forma como se administra la empresa.

Carlos Díaz, diseñador industrial, tuvo que fracasar con cuatro empresas para esclarecer varios de los errores que se cometen en el manejo de las finanzas, tanto personalmente como en la empresa, para dar pasos definitivos y seguros hacia un ambiente económicamente saludable. Desde hace casi una década dicta, a múltiples empresas, organizaciones e instituciones académicas, capacitaciones sobre desarrollo personal y creación de riqueza.

El CESA habló con Carlos Díaz, y para que este 2017 y los años venideros sean mejores, él recomienda realizar ciertas acciones sobre la columna vertebral de la salud económica que tiene tres dimensiones: propósito, trabajar en uno y buenas relaciones.

Solo sabiendo el para qué de lo que se hace, tener objetivos y metas, es lo que permite el desarrollo. Según Díaz, hay que desenvolverse en lo que a uno le gusta. Ello permite hacer cosas con excelencia, se encuentra cómo servir a la sociedad y el dinero “llega por añadidura”.

Hay que trabajar en uno. Finalmente, quien no posee, no tiene cómo brindar. El asunto opera bajo la misma teoría del avión despresurizado: los adultos usan primero las máscaras para tener control y luego dárselas a los menores. “Si uno es quien trabaja, si uno es quien invierte, quien hipoteca su juventud con los esfuerzos y la salud que ello implica, también es uno el que debe sacar rédito de eso”.

Asimismo, “los llaneros solitarios no prosperan”, afirma. Las buenas relaciones y conexiones son trascendentales para crecer financieramente. Esas asociaciones hacen que las cosas, situaciones y estadios pasen a otro nivel. Por tanto, a mayor nivel, también más nivel de ingresos.

Y es bajo ese andamiaje que hay que realizar cuatro prácticas:

  1. Plasmar el presupuesto. Sólo poniendo por escrito cuánto gana y cuánto gasta es que se puede saber en realidad cuánto posee. Sin embargo, los colombianos son poco dados a tener la disciplina de hacer un presupuesto.
  2. Ahorrar. Lo dijo desde el siglo XVIII el expresidente de los Estados Unidos Benjamín Franklin. La riqueza depende esencialmente del trabajo y del ahorro. Mejorar la vida a partir de las buenas finanzas exige que ahorrar no sea optativo sino un imperativo. Carlos Díaz recomienda que sea el 10 por ciento. Y agrega que uno de los grandes errores se deriva de no tener interiorizada la cultura del ahorro. Por vía de ejemplo -ilustra- “si usted se encuentra un billete de $20.000 pesos, tiene varias opciones. Dos de ellas son: considerar que era plata que no tenía y que por ello se puede dar un gusto. Le pide a un amigo solo $5.000 pesos, y compra el combo de hamburguesa con malteada. Ahora no solo no tiene los $20.000 pesos que se encontró, sino que está endeudado. La otra opción es ver ese billete que se encontró como uno de $18.000 pesos. Es decir, siempre tendrá un remanente”
  3. Reducir gastos. Es una forma racional de acrecentar el flujo.
  4. Invertir. Se convierte en otra fuente de ingresos. Por ende, aumenta el poder adquisitivo. Invertir en finca raíz sigue siendo una buena opción.

Estudio del cesa revela que Bancolombia y Citybank son los dos bancos que más impulsan la experiencia en el mundo virtual

El CESA –Colegio de Estudios Superiores de Administración- ha realizado un estudio liderado por el área de consultoría, en asocio con la firma e investigación de mercados BrandStrat, con el propósito de medir la experiencia del usuario en el mundo virtual, uno de los componentes determinantes de fidelización con las marcas bajo la tendencia de los entornos digitales.

Según este estudio, siete de cada diez personas que utilizan las plataformas virtuales de los bancos aseguran que las transacciones online que realizan a través de las plataformas de estos dos bancos son muy fáciles y fluidas. Por otro lado, entidades como Banco de Occidente y Colpatria no obtuvieron tan buenas calificaciones, aunque lideran la experiencia del cliente en las oficinas.  Por su parte, el Banco Av Villas cumple con las expectativas en el portal, pero la experiencia global no es fluida.

Según el estudio, la satisfacción se relaciona con llegar al final de la operación, mientras que la experiencia está vinculada a la superación de esa expectativa y al menor esfuerzo que debe hacer el cliente, más por lo intuitivo, práctico y fácil que resulte el portal que por el servicio o la atención.

El estudio revisó el comportamiento de 1.951 clientes de las nueve entidades bancarias más referenciadas de Colombia, y que en los últimos 15 días hubieran realizado tareas virtuales en los portales de esos bancos.

La investigación, que se realizó entre agosto y septiembre pasados, evaluó un total de 28 variables que daban cuenta de los esfuerzos de los clientes en tres dimensiones: cognitiva o qué tanto debían pensar; conductual, relacionada con el tiempo que los usuarios habían estimado invertir para tal o cual operación, y emocional, ligada al grado de certeza o incertidumbre de lo realizado.

Permitió además establecer algunas comparaciones para las mismas tareas tanto en lo virtual como en lo presencial.

Mientras que el 38 por ciento de los ‘clientes web’ visitó la página para un pago, el porcentaje para esa misma labor del cliente de oficina es del 69 por ciento. Apenas el 23 por ciento de los clientes virtuales realizó alguna transferencia, mientras que poco más de la mitad de los clientes de oficina (54 por ciento) llevó a cabo un retiro. Y la cifra de consultas se dispara en la web (93 por ciento), dado que esta tarea está ligada a la reiterativa verificación de estados de crédito. En oficinas, ese porcentaje no llega a la mitad (47 por ciento).

Según el profesor del CESA Rafael López Llamas, Director de BrandStrat, al observar el comportamiento de los clientes, lo que ellos más parecen reclamar es una efectiva aprobación del sistema que les brinde seguridad, no por el banco, sino más bien por las operaciones o tareas que ellos están efectuando. Evidencia de que lo están haciendo bien, por lo que la generación de sonidos de aprobación a cada paso puede ser una buena alternativa.

La simplificación y la pertinencia son claves. Respecto a la simplificación, el usuario es más receptivo con tres o cuatro botones, y no con una docena. La pertinencia hace referencia al hecho de que hay trámites que solo se hacen una vez al año, como ocurre con formularios tributarios, con lo cual esquemas de navegación específicos en momentos también específicos pueden facilitar las tareas de los usuarios.